POR: ENRIQUE RIVERA SALAS
Primero debo aclarar que el nombre de este barrio es el mismo que el de la calle adyacente a la urbanización Estibadores. Este nombre fue adoptado alrededor de 1970, en reemplazo de “Bolivia”, que tuvo poca acogida entre los vecinos.
Fue la familia Núñez Chávez la que propuso que la calle llevara este nombre, luego de consultar con los vecinos, quienes dieron su conformidad. En ese entonces era alcalde de la provincia de Islay Aureliano Navarrete Carmelino.
Este barrio tiene forma de “L” y comprende alrededor de 25 viviendas de la urbanización “Los Geranios”, que comenzaron a construirse de manera individual durante el segundo quinquenio de la década de 1960.
El pionero de esta urbanización fue el señor Carlos Gonzáles, ya fallecido. Su vivienda, que quedó en poder de su familia, se encuentra donde actualmente funciona la librería y tipografía “Carlitos”. Posteriormente llegaron los hermanos Victoriano, Juan y Pedro Núñez Chávez, la familia Pastor Revilla y otras familias.
Para conseguir los servicios esenciales de agua y energía eléctrica, los pobladores se organizaron en una directiva, presidida por el señor Luis Paz.
Hacia 1980, ante la gran oscuridad que reinaba en las inmediaciones del barrio, especialmente en la zona que da a la actual avenida Alfonso Castro, antes Panamericana Norte, Juan Núñez contactó con Enapu Perú para gestionar la donación de pilares utilizados para la defensa del muelle de Matarani.
La gestión fructificó y diez de estos pilares fueron colocados en puntos estratégicos y adaptados para utilizarlos como soportes del alumbrado público. Los vecinos, por su parte, realizaron actividades para adquirir el alambre y los fluorescentes necesarios.
Parte de la historia de este sector también está vinculada al denominado “Parque más pequeño del mundo”, conocido como “Parque de los Porotos” o simplemente “Parque José Olaya”. Puede decirse que la historia de este pequeño espacio es más grande que su propia existencia.
Prensa Regional, en su edición del 6 de enero de 2014, con motivo del 153 aniversario de Mollendo, publicó en su primera página, con una fotografía a color, un homenaje titulado “Mollendo tiene el parque más pequeño del mundo”.

