martes, 24 de febrero de 2026
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Que la planchada no salga más cara que la camisa

El resultado, bueno o malo, lo asumirá como activo o pasivo el nuevo jefe de Estado a partir del 28 de julio.

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POR: FERNANDO VALDIVIA CORREA

Consumada la inexplicable censura en contra de José Jerí (75 votos a favor, en conjunto de las 7 mociones presentadas), y por ende cesado en el cargo de presidente de la República, Fernando Rospigliosi, encargado de la conducción del Parlamento, convocó para el miércoles pasado a horas 6:00 p.m. la elección del nuevo titular del Legislativo, quien a su vez asumiría las riendas del Poder Ejecutivo.

Llegado el día, José María Balcázar se impuso en segunda vuelta a María del Carmen Alva, con 64 votos a favor frente a los 46 de la acciopopulista.

De 83 años, en el 2021, Balcázar Zelada fue electo congresista por Perú Libre, pasándose al año siguiente a la bancada Perú Bicentenario, aunque retornando a la matriz partidaria en el 2024, manteniendo comunicación telefónica fluida con el prófugo condenado por corrupción, Vladimir Cerrón. Conocedor de que su presencia en la primera magistratura del país genera temores fundados, de inmediato improvisó un discurso sobre tres ejes priorizados: garantizar elecciones generales transparentes, preservar la estabilidad económica y fortalecer la lucha contra el crimen organizado.

Asimismo, se reunió con Julio Velarde, jefe del Banco Central de Reserva, y con Bernie Navarro, recientemente nombrado embajador de los Estados Unidos en nuestro país. En adición, la Secretaría del Despacho Presidencial difundió un comunicado afirmando que no se otorgarán indultos, en clara referencia a la solicitud presentada por el condenado Pedro Castillo.

Pero hay más. O debería. El próximo 11 de marzo, José Antonio Kast asume el mando chileno, y el mes pasado declaró que su primera medida sería deportar a los más de 330 mil indocumentados residentes en dicha nación, la gran mayoría venezolanos.

¿Cómo lo haría? A través de un corredor humanitario que abarcaría el tránsito por el Perú. En su momento, Jerí Oré calificó la propuesta de inviable por una cuestión de soberanía, amén de que aquí ya tenemos suficientes problemas con los más de 1.6 millones de llaneros, y que definitivamente no se irán salga quien salga electo como mandatario en su patria oportunamente.

Y lo segundo: cuatro días antes está previsto el evento internacional convocado por Donald Trump a los líderes regionales de América Latina y el Caribe, de suma importancia a propósito del conflicto comercial avivado entre EE. UU. y China sobre el control del megapuerto de Chancay. Si bien no debemos entrometernos en esta monumental pugna, lo cierto es que tener presencia en dicha cita es de gran expectativa para la Casa Blanca.

¿Podrá asumir ambos retos descritos el octogenario gobernante? El resultado, bueno o malo, lo asumirá como activo o pasivo el nuevo jefe de Estado a partir del 28 de julio. Confiemos en que sea favorable para los intereses del Perú y que, como suele decirse, “que la planchada no salga más cara que la camisa”.

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