POR: LIC. ADM. DAVID DIEGO OVIEDO TURPO
Mollendo ha demostrado ser mucho más que un destino costero tradicional. En 2026, nuestra ciudad se posiciona como un ecosistema comercial estacional dinámico, donde las playas, los festivales y las ferias no solo generan experiencias memorables para los visitantes, sino que también activan una economía local con potencial de crecimiento sostenible.
Este año, la temporada de verano ha traído consigo una movilización significativa de emprendedores, negocios familiares y pequeñas empresas que han encontrado en el ciclo estival una oportunidad para innovar y expandir sus ingresos. Las olas no solo bañan nuestras costas: también impulsan el turismo interno, incentivando a visitantes de Arequipa, Cusco y otras regiones a disfrutar de nuestras bondades naturales y culturales.
La convergencia de actividades recreativas con iniciativas comerciales ha transformado espacios públicos tradicionales en polos de negocios estacionales: desde la venta de gastronomía local hasta servicios de entretenimiento, talleres culturales y experiencias turísticas personalizadas. Las ferias artesanales en el paseo marítimo, por ejemplo, se han convertido en vitrinas para talentos locales que antes carecían de espacios de exposición. Este fenómeno no solo dinamiza la economía, sino que promueve la identidad cultural.
Sin embargo, este “boom” económico trae consigo desafíos que demandan atención estratégica. Primero, la informalidad todavía prevalece en muchos sectores. Si bien el comercio espontáneo ha sido históricamente parte del verano en Mollendo, es necesario fomentar procesos de formalización que protejan a los emprendedores y mejoren la calidad de la oferta. Formalizar no solo genera seguridad jurídica, sino que facilita el acceso a financiamiento, capacitación y promoción turística oficial.
Además, la calidad de la experiencia del visitante debe ser una prioridad. En un mercado cada vez más competitivo, los turistas no solo buscan productos, sino vivencias completas: atención cordial, propuestas diferenciadas y opciones que reflejen autenticidad. Aquí, los emprendimientos que integren tecnología, como pagos digitales, reservas en línea o presencia activa en redes sociales, tendrán una ventaja competitiva notable.
Para los emprendedores que buscan aprovechar este ecosistema, comparto algunas recomendaciones prácticas:
Planifica con anticipación: define tu oferta, analiza tu público objetivo y proyecta costos para evitar improvisaciones.
Adopta herramientas digitales: la presencia en redes, catálogos virtuales y métodos de pago electrónicos mejoran la accesibilidad y la confianza del cliente.
Cuida la calidad: productos frescos, atención amable y presentación atractiva hacen la diferencia.
Organiza alianzas locales: trabajar con otros emprendedores puede abrirte puertas a colaboraciones y paquetes atractivos para turistas.
Capacitación continua: cursos breves en servicio al cliente, marketing y gestión financiera ayudan a potenciar tu negocio.
Finalmente, Mollendo vive en 2026 un momento de oportunidad comercial sin precedentes. Las playas, festivales y ferias se entrelazan para formar un ecosistema donde la creatividad y el espíritu emprendedor pueden florecer. El reto ahora es convertir este impulso estacional en desarrollo sostenible y bienestar compartido para toda la comunidad.

