A pocos días de la Segunda Elección Presidencial 2026, la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) sometió su sistema de cómputo a una prueba de esfuerzo a nivel nacional, con el objetivo de evaluar su capacidad para procesar de manera masiva y simultánea las actas electorales que llegarán desde los centros descentralizados.
La simulación se realizó en los 126 centros de cómputo que operarán desde el domingo 7 de junio. Según la ONPE, la prueba fue superada con éxito y permitió verificar la estabilidad de la infraestructura tecnológica ante escenarios de alta demanda.
SUPERVISIÓN DEL PROCESO
El desarrollo de la prueba fue constatado por funcionarios del Jurado Nacional de Elecciones (JNE), el Registro Nacional de Identificación y Estado Civil (Reniec) y la Defensoría del Pueblo.
También participaron personeros técnicos de Fuerza Popular y Juntos por el Perú, así como observadores nacionales e internacionales, quienes hicieron seguimiento de la simulación desde la Sala de Observadores y Personeros de la ONPE, ubicada en la sede central de la institución.
Para la segunda vuelta funcionarán 90,223 mesas de sufragio dentro del territorio nacional y 2,506 en el extranjero. Los miembros de mesa generarán actas de instalación, sufragio y escrutinio, que serán trasladadas a los centros de cómputo implementados en cada una de las 126 Oficinas Descentralizadas de Procesos Electorales creadas para este proceso. En dichos centros, las actas serán digitalizadas y los votos consignados en el acta de escrutinio serán digitados para su ingreso al sistema informático y posterior contabilización.
El procedimiento incluye digitación ciega y aleatoria, además de un asistente de inteligencia artificial y estrictos controles de calidad.
Las actas serán procesadas durante las 24 horas del día, conforme vayan llegando a los centros de cómputo. La prueba de esfuerzo simuló el comportamiento del sistema ante “picos” de carga, es decir, cuando coincide el ingreso de un gran número de actas.
Para este ejercicio se utilizó material con datos ficticios. Antes de la prueba, se eliminaron los registros previos mediante una “puesta a cero” en los servidores nacionales y en los servidores de los centros de cómputo, procedimiento que será repetido antes de iniciar el cómputo oficial de la Segunda Elección Presidencial 2026.
El resultado arrojó que, pese a la carga extrema, la infraestructura tecnológica se mantuvo estable, sin caídas ni interrupciones del servicio. También se preservó la integridad de la data y la capacidad de contener ataques cibernéticos.

