POR NICOLÁS VALDEZ CASO
Siempre con el debido respeto y tomando las palabras de la gobernadora Gilia Gutierrez Ayala, al decir que la empresa minera Southern Peru es “mezquina” y no trabaja con la región, creo que fue un exabrupto del momento; no creo que la primera autoridad desconozca la fortaleza económica que representa la minería formal, que sí paga los impuestos de ley, los que luego se traducen en bienestar para el país.
Se puede decir políticamente frases para la tribuna y soltarlas para que levanten el ánimo de la población, pero también es de valientes reconocer lo bueno que significa la minería formal, que sabemos sí está comprometida con la población a la cual la gobernadora representa. Desde que tengo uso de razón, las diferentes autoridades han trabajado de la mano con las empresas mineras y juntos han promovido el desarrollo de la región; por eso el término “mezquino” no condice con una verdadera relación de amistad que siempre ha existido.
No se puede señalar “mezquino” cuando se sabe, y con justa razón, que la región Moquegua ha sido designada en el primer lugar en el índice de competitividad y bienestar en los campos de liderazgo económico, mejor calidad de vida, salud y educación, infraestructura y seguridad.
Sería mezquino no reconocer que detrás de ello está el gran soporte de la minería formal, como Southern Peru y otras mineras.
La primera autoridad regional tiene la suerte de estar en una región que recibe los mayores presupuestos por efecto del canon minero, y son millones y millones para hacer todas las obras de infraestructura de impacto en las diferentes áreas; por eso somos competitivos, y esto también va para los anteriores gobernadores desde el 2002, cuando se establece el canon minero.
No se puede señalar “mezquino” sabiendo que, cuando se inauguró hace poco el Colegio de Alto Rendimiento (COAR) de Moquegua, con una inversión de 102 millones, más allá de que fue por Obras por Impuestos, se hizo la labor con efectividad y rapidez en favor de los estudiantes, y la primera autoridad, junto a la empresa Southern Peru y la presidenta de la nación, estuvieron en la foto de inauguración.
Lo mismo ocurrió en la I. E. Fe y Alegría de Ilo: también vi a la señorita gobernadora junto con funcionarios de Southern Perú, exhibiendo la placa de apertura del nuevo colegio, mientras los maestros, padres y niños gozaban de alegría viendo sus modernas y nuevas aulas. Entonces sigo preguntándome: ¿dónde encaja la palabra “mezquino”?
No se puede señalar “mezquino” cuando la autoridad y la empresa minera han trabajado en conjunto para buscar espacios de superación profesional en los convenios “Beca Esperanza Joven” en los años 2024–2025, donde Southern Peru fue uno de los patrocinadores junto a la solvencia de la Universidad Católica de Santa María de Arequipa; más de 300 jóvenes recibieron este apoyo para estudios superiores.
No se puede señalar “mezquino” cuando Southern Peru ya tiene avanzado en más del 50 % la Planta de Tratamiento de Aguas Residuales (PTAR) en Ilo, la cual será de beneficio para toda la localidad de esta provincia, con más de 70 mil beneficiarios.
No se puede señalar “mezquino” cuando la gobernadora sabe que la empresa minera ha entregado en las últimas semanas seis camiones compactadores a las municipalidades distritales de Ubinas, Yunga, La Capilla, Lloque, Matalaque y Chojata, para los servicios y manejo de residuos sólidos, de lo cual la misma autoridad estuvo presente en las fotos de inauguración.
No se puede señalar “mezquino” cuando la empresa minera promueve cada día campañas médicas, educación, deporte, temas pesqueros, adultos mayores, campañas navideñas y arte musical, atendiendo a cientos de niños y jóvenes en toda la región, con sus tres provincias; esto también es cerrar brechas y potenciar capacidades en la región, donde la Srta. gobernadora es la máxima autoridad.
La empresa minera formal llega donde el Estado muchas veces está ausente. Mientras escribo estas líneas, seguro que alguna máquina pesada de Southern Peru y Anglo American, entre otras, está reponiendo los caminos derrumbados por las lluvias o descolmatando los cauces de ríos.
No me imagino cuán segura se siente la señorita gobernadora de tener una empresa potente a su lado para ayudar a resolver los problemas de su región; por eso considero que la palabra “mezquino” fue solo un exabrupto del momento y estoy seguro de que los caminos del diálogo, la tolerancia y el respeto van a continuar en favor de la población y su desarrollo.
Como ciudadano de esta región, le invoco a la señorita gobernadora a seguir trabajando y fortaleciendo esta importante alianza estratégica con las empresas mineras formales de nuestra región, que son un verdadero motor de nuestra economía.

