lunes, 16 de febrero de 2026
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Muchachito no, tonto tampoco

Es cierto que, con 39 años cumplidos, Jerí Oré no es un muchachito. Tampoco tonto, aunque con inexperiencia política, como bien explicó oportunamente el premier.

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POR: FERNANDO VALDIVIA CORREA

José Jerí sigue dando que hablar. Y bastante. Esta vez no es por sus caminatas nocturnas reiteradas a distintas zonas de la capital, que literalmente hacían correr a los periodistas que cubrían esas incidencias. Acciones que, dicho sea de paso, se veían reflejadas en las encuestas de opinión, colocando al novel mandatario con altos índices de popularidad. Sin embargo, con el pasar de las semanas, la prensa descubriría que el presidente de la República se reunió a escondidas en un chifa de San Borja con un empresario de origen chino el pasado 26 de diciembre.

Lo preocupante de esta toma es que se ve a Jerí Oré ingresando al local encapuchado. Sí, para no ser visto. Después de ensayar diversas teorías, como que el ciudadano conocido como “Johnny” no hablaba castellano, o que la reunión fue para coordinar el Día de la Amistad Perú-China, prevista para el 1 de febrero, pronto se dio cuenta de que ambas explicaciones no eran sostenibles.

A los días atendió el llamado de la Comisión de Fiscalización, respondiendo todas las interrogantes de los parlamentarios presentes, enfatizando que no renunciaría al cargo. Asimismo, el último 30 de enero, el fiscal de la Nación, Tomás Gálvez, le tomó su declaración en torno a este espinoso tema.

No obstante, una semana después los medios de comunicación alertaron que el jefe de Estado contrató directamente, por lo menos, a 14 féminas bajo la modalidad del Fondo de Apoyo Gerencial, previo ingreso discreto a Palacio de Gobierno por la tarde de un día cualquiera hasta la madrugada siguiente.

Sobre este punto, Lesly Shica, titular del MIDIS, expresó: “El presidente ha sido claro con nosotros y todos los documentos están en los portales de Transparencia, como así corresponde. La información es pública. Pero, además, permítanme sí en este punto precisar: todo el personal, tanto sea varón o mujer, que nos acompaña en todas las disposiciones del campo y en el territorio que ustedes han visto que tenemos es personal digno”.

Con todo este complejo panorama político, Fernando Rospigliosi, encargado de la Presidencia del Legislativo, convocó para este martes 17 de los corrientes, con único punto de agenda, la moción de censura en contra de José Jerí.

Aquí se presentan dos cuestiones: de forma y fondo. La primera es el mecanismo constitucional para el cese de Jerí Oré.

De lo primero, Rospigliosi Capurro ha sostenido, luego de hacer varias consultas jurídicas, que corresponde la vacancia. En igual sentido, César Delgado-Güembés agregó que “…. los actos en razón de los cuales se le imputan faltas son actos que se han desarrollado, se han cometido durante el ejercicio del cargo y de las funciones de presidente de la República. Yo creo que el procedimiento dentro del modelo constitucional no es la censura, es la vacancia. Para lo cual el reglamento del Congreso, de acuerdo a lo que señala la Constitución, por el cargo que ostenta el señor Jerí, debiera utilizarse el procedimiento de vacancia que prevé el artículo 89-A del Reglamento del Congreso y no la censura”.

Al respecto, resulta evidente la insatisfacción de gran parte de la representación nacional por el comportamiento no adecuado de José Jerí. Aunque debemos tener en consideración que, para desaforar al primer ciudadano del país, debe contarse con un procedimiento claramente establecido en la Constitución, ley o Reglamento del Congreso. Y, en este particular caso, queda claro que la vía es la vacancia.

Lo otro es el/la sucesor/a de Jerí en caso prosperase la defenestración del puesto. ¿Quién se colocaría la banda bicolor?

Aquí no hay que ser adivinos, esotéricos o chamanes para saber que caviares y zurdos, más los primeros que los segundos, están desesperados por recobrar vigencia en el aparato estatal; vale decir, un ministerio, programa de gobierno o cualquier organismo, aunque sea por un día. Las probabilidades de que estos personajes obtengan curul son casi nulas; por ello, su angustia casi asfixiante. Recordemos que el mismo día de la designación de José Jerí, voces chillonas querían vacarlo y, en su lugar, proponían a las controvertidas Susel Paredes, Flor Pablo y Ruth Luque.

Es cierto que, con 39 años cumplidos, Jerí Oré no es un muchachito. Tampoco tonto, aunque con inexperiencia política, como bien explicó oportunamente el premier. En adición, estando ad portas de las elecciones generales de primera y eventual segunda vuelta, y de la asunción de mando, el problema a presentar no es si José Jerí permanece o no, sino cómo lo retiras del mando y quién lo reemplazaría.

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