La huelga indefinida en Moquegua llegó a su cuarto día con medidas más radicales por parte de los manifestantes, quienes protestan contra la inacción del Ejecutivo frente a la contaminación del río Coralaque.
El puente Montalvo continúa bloqueado por cientos de personas que se organizan para permanecer en el lugar, implementando ollas comunes para garantizar su alimentación. Además, se ha cerrado la vía Panamericana Sur, a la altura de Biondi, y el acceso en el sector tripartito, en el distrito de San Antonio, para evitar que vehículos utilicen rutas alternas.
En esta jornada, se sumaron a la protesta los pobladores de la comunidad de Tumilaca, Pocata, Coscore y Tala, quienes marcharon por las calles de Moquegua antes de concentrarse en el puente Montalvo.
Iván Mendoza, presidente de la comunidad campesina, expresó la indignación colectiva: “No puede ser posible que los ríos estén contaminados. Es un daño grave a la salud, hay personas con metales en el cuerpo y eso es inadmisible”.
Otro piquete de manifestantes bloqueó la carretera hacia la mina Quellaveco, interrumpiendo el paso de vehículos, incluidos los encapsulados que transportan mineral hacia Ilo.
El paro también sumó a nuevos sectores: el transporte urbano se unió a la protesta, dejando a la población sin servicio, mientras que los comerciantes del mercado central, que iniciaron la jornada laboral, cerraron sus puestos más tarde para apoyar la huelga.
Una delegación del Valle de Tambo, Arequipa, liderada por el dirigente Miguel Meza, llegó al puente Montalvo en Moquegua para expresar su respaldo a la protesta por un problema que también impacta a la provincia de Islay.
La protesta refleja un total rechazo de los moqueguanos por la falta de acción del Gobierno Central para detener la contaminación de sus recursos hídricos, con un reclamo enfocado en el cierre de la mina de Aruntani. La población exige medidas concretas y urgentes para garantizar la salud y el bienestar de las comunidades afectadas.