El director regional de Educación de Moquegua, Guido Rospigliosi, reconoció que el programa Beca Esperanza Joven registra casos de deserción entre los estudiantes beneficiarios; sin embargo, precisó que el índice se mantiene por debajo del promedio nacional en comparación con otros programas universitarios.
Rospigliosi explicó que, por ejemplo, de las 400 becas otorgadas en el año 2024, actualmente 252 estudiantes continúan activos, situación que responde principalmente a las exigencias establecidas en el reglamento del programa.
Detalló que, desde el 2024, los becarios deben aprobar cada curso con una nota mínima de 13 y mantener un promedio ponderado también de 13, condición que, de no cumplirse, genera la pérdida automática de la beca, incluso si el promedio general es alto.
“El reglamento no solo evalúa el promedio, sino cada asignatura. Hemos tenido casos de estudiantes con promedio 16 que perdieron la beca por desaprobar un solo curso”, explicó.
Asimismo, indicó que otro factor importante es la procedencia de muchos becarios de zonas altoandinas y rurales, donde la limitada conectividad a internet dificulta la permanencia en el modelo de educación virtual que se desarrolla con la Universidad Católica. Pese a ello, sostuvo que el programa cuenta con acompañamiento permanente, incluyendo tutorías académicas, orientación pedagógica y soporte socioemocional, tanto por parte de la universidad como de las empresas financiadoras.
En ese sentido, informó que Anglo American ha solicitado realizar ajustes en el proceso de postulación, como evaluaciones vocacionales más precisas, con el fin de reducir la deserción y asegurar que los jóvenes elijan correctamente su carrera profesional. El titular de Educación aclaró que las empresas no pagan por la totalidad de becarios que ingresan, sino únicamente por aquellos que se mantienen activos, descartando así un uso inadecuado de los recursos.

