El monitor ambiental del puerto de Ilo, Jorge Álvarez Apaza, cuestionó la falta de avances en la mesa de diálogo con Petroperú y sostuvo que hasta la fecha no existen convocatorias concretas, pese a los compromisos pendientes.
“El tema de la mesa de diálogo con Petroperú ya se ha enterrado en el tiempo de los olvidos”, afirmó, al responsabilizar al alcalde provincial, Humberto Tapia Garay, en su condición de presidente del espacio de diálogo, por no haber impulsado una sesión para esclarecer la situación.
Asimismo, atribuyó esta paralización a intereses políticos. “Cuando no hay convicción y hay oportunismo electoral”, expresó, al referirse a dirigentes y actores que, según dijo, habrían dejado de exigir acciones concretas.
El monitor señaló que la planta de Petroperú continúa representando un problema para la ciudad. “La bomba de tiempo que tenemos actualmente en la avenida Lino Urquieta (…) ya ha debido de trasladarse con la construcción de la nueva planta”, declaró.
En ese sentido, cuestionó también el silencio de los regidores que integran la mesa de diálogo y de otros representantes adscritos. “No se les oye, pero ellos están en otro canal”, sostuvo.
ALERTA POR TUBERÍAS ABANDONADAS
Álvarez denunció además la existencia de pasivos ambientales dejados por la empresa estatal en distintos puntos del litoral, como la Loma de la Buitrera y la playa El Diablo, así como tuberías antiguas deterioradas cerca de la planta de Petroperú.
“Son cuatro, dos que están en operación y dos que están abandonadas, están corroídas”, manifestó, al advertir que esta situación afecta el ecosistema. El monitor indicó que dichas tuberías tendrían más de tres décadas. “Eso tiene una data más de 30, quizá 40 años”, afirmó.

