¿Los puquinas fundaron el imperio de los incas?

Cuando llega el diluvio, las aguas fueron cubriendo todo y los pobladores pidieron protección a sus poderosos dioses. El cerro Baúl iba creciendo para no ser cubierto y, al ir bajando el nivel de las aguas, derrumbaba las partes blandas, quedando su forma tan singular, con solo el delgado caminito de piedra para subirlo.

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POR: NOLBERTO ARATA HURTADO

Entre las leyendas que narran la fundación del imperio incaico están las de los hermanos Ayar o las de Manco Cápac y Mamá Ocllo, que salieron de las espumas del lago Titicaca y viajaron hacia el este, y allí fundaron el imperio.

En Internet hay un video sobre los incas y lo maravilloso de sus obras, y decían que ameritaban nuevos estudios, porque lo desarrollado desde su fundación hasta la llegada de los invasores ameritaba mayor tiempo. También mencionaba que en un pueblecito del Cuzco existe un templo que, junto al altar mayor, tiene escrito el “Padre Nuestro” en lengua puquina, aymara y quechua, y resaltaba que el puquina fue el idioma privativo de los incas o gobernantes y podría dar una mejor indicación de sus orígenes.

Leyendo la Biblia, en Números 13 y Deuteronomio 1 hay textos con el nombre “Los Exploradores”, y narran cuando Moisés envía a buscar un lugar para establecerse. En Números 13, vrs. 25, dice: “Volvieron de la exploración de la tierra al cabo de cuarenta días; (26) y se presentaron… y (27) contaron a Moisés: ‘Llegamos a la tierra donde nos enviaste, la cual en verdad mana leche y miel…; (28) pero el pueblo que habita en el país es fuerte, las ciudades están fortificadas y son muy grandes…’ Vive en la costa del mar y en las riberas del Jordán. Y están en un lugar escarpado, difícil de conquistar. (30) Entonces Caleb dijo: ‘Ea, subamos y tomemos posesión del país, pues muy bien podemos conquistarlo’. (31) Pero los que habían acompañado decían: ‘No podemos subir contra esa gente, porque es más fuerte que nosotros’”.

En Deuteronomio 1 se describe la misma exploración del terreno y el mensaje de la riqueza del país y que, a pesar de contar con la orden de Yahvé, no logran conquistar el lugar.

Así encontramos en el vrs. 41: “…Subiremos y pelearemos conforme y cuanto Yahvé nuestro Dios nos tiene mandado…”. (42) Mas Yahvé me dijo: “Diles: no subáis ni peleéis, pues yo no estoy en medio de vosotros, no sea que quedéis derrotados ante vuestros enemigos”. (43) “…Yo os lo dije, pero no escuchasteis…”. Por tanto, no conquistaron el lugar.

Releyendo a Garcilaso, que era conocedor de las escrituras, cuando narra la llegada de las huestes del inca Túpac Yupanqui al cerro Baúl parece estar haciendo una similitud de los hechos bíblicos y, cuando narra que estaban desde el mar, ¿serían los Chiribayas? Al referirse a los fuertes pobladores del lugar, cercado y sin fácil acceso, estará refiriéndose a los pobladores del cerro Baúl.

Hay otra leyenda que dice que antes del Diluvio Universal la cumbre del cerro Baúl estaba poblada y en el entorno se habían desarrollado culturas o pueblos.

Cuando llega el diluvio, las aguas fueron cubriendo todo y los pobladores pidieron protección a sus poderosos dioses. El cerro Baúl iba creciendo para no ser cubierto y, al ir bajando el nivel de las aguas, derrumbaba las partes blandas, quedando su forma tan singular, con solo el delgado caminito de piedra para subirlo. Solo era posible en fila, de una persona a la vez, y tenía un trecho tan difícil que la persona debía caminar con la espalda pegada al cerro y, al llegar a la zona llamada La Ventana, el cuerpo giraba apoyado sobre su espalda para superar ese tramo y seguir el camino.

Las cuchunas fueron los pobladores originarios del cerro Baúl y albergaron a los principales jefes de los poblados del entorno, entre ellos los puquina que, terminado el peligro, bajaron y caminaron hacia el este y allí fundaron la ciudad que después se llamaría Cuzco, dejando el idioma y la tecnología de los andenes como testimonio de su presencia y se nominaron incas para gobernar los pueblos creados.

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