POR: DR. PHD. JAVIER FLORES AROCUTIPA
El tamaño patrimonial en minería no solo expresa inversión acumulada, sino capacidad de incidencia económica. En 2025, la consolidación de activos del núcleo empresarial minero revela un sector más capitalizado y altamente concentrado.
CONCENTRACIÓN PATRIMONIAL
El total de activos de las diez firmas analizadas pasa de S/ 78,579 millones (setenta y ocho mil quinientos setenta y nueve millones de soles) a S/ 87,245 millones (ochenta y siete mil doscientos cuarenta y cinco millones de soles), con crecimiento de 11.0%.
La concentración es elevada. Sociedad Minera Cerro Verde representa 35.95% del total y Southern Perú 34.18%. Ambas suman 70.13% de los activos del conjunto. Si se agregan Shougang (12.75%) y Minsur (10.61%), las cuatro primeras explican 93.49% del total patrimonial analizado.
El sector aparece así estructurado en torno a un núcleo dominante con fuerte capacidad financiera.
DINÁMICA INTERNA Y EXPANSIÓN
En términos de crecimiento, Cerro Verde registra expansión de 14.8% y Southern de 8.8%. Destacan también Poderosa con 25.4% y Corona con 31.7%, lo que refleja ampliación de operaciones, reposición de activos, inversiones en planta y equipo y/o revalorización patrimonial vinculada a expectativas de flujo futuro.
El único retroceso material corresponde a San Ignacio de Morococha (-10.4%), aunque su impacto es marginal debido a su baja participación de 0.55%.
En conjunto, 2025 muestra un sector más capitalizado y con mayor densidad patrimonial en pocas manos.
CANALES DE INFLUENCIA ECONÓMICA
La consolidación de activos se traduce en influencia económica por varios canales. La minería condiciona el ciclo externo mediante exportaciones y generación de divisas. Articula encadenamientos productivos en energía, transporte y servicios especializados. Determina flujos fiscales a través de tributación empresarial, regalías y canon, que reconfiguran presupuestos regionales y municipales. Asimismo, eleva la capacidad de negociación financiera y tecnológica de las empresas líderes.
En el plano político-institucional, la interacción con el Ejecutivo y gobiernos subnacionales en materia de permisos, infraestructura y conflictividad social evidencia un poder de balance menos visible, pero estructuralmente relevante.
PERSPECTIVA ESTRUCTURAL
En 2025, el grupo empresarial minero aparece más robusto, más concentrado y con mayor capacidad de incidencia. El desafío país consiste en alinear ese poder económico con productividad, sostenibilidad y legitimidad social, mediante reglas estables, transparencia, prevención de conflictos y una asignación eficiente del canon que convierta riqueza minera en desarrollo duradero.


