miércoles, 7 de enero de 2026
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La fundación española de Moquegua – II

Documento del siglo XVI vinculado a la encomienda de Carumas, que acredita la temprana presencia española en el valle de Moquegua y la posesión otorgada a Lucas Martínez Vegazo en 1535. 

ARCHIVO

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POR: GUSTAVO VALCÁRCEL SALAS

La fecha más temprana de la presencia española en el valle de Moquegua la hemos encontrado en la encomienda de los Carumas que fue de Catari, «el Viejo», otorgada por Francisco Pizarro a favor de Lucas Martínez Vegazo en 1535, quien tomó posesión de ella ese mismo año. La cercanía de Carumas nos induce a pensar que toda la región fue explorada, visitada y paulatinamente poblada por esa época.

Una prueba indiscutible de esta antigua ocupación castellana la tenemos en la tinaja ubicada en el viejo asiento de Yaravico, cuyo cuello tiene inscrita la fecha de 1540, que diera a conocer nuestro historiador Luis Kuon Cabello. Entonces este tipo de vasijas las elaboraban para almacenar el agua de consumo doméstico o bien guardar los granos lejos de insectos y roedores.

El primer testimonio escrito del nombre de Moquegua, que por extensión se aplicaba a todo el valle, lo da el cronista Gonzalo Fernández de Oviedo, que en su condición de funcionario recorrió el continente y luego escribió su monumental «Historia general y natural de las Indias» en fecha tan lejana como 1535. Es seguida de una segunda edición en 1545. 

En esta nueva impresión, corregida y mejorada, describe el paso por esta región de la expedición del adelantado Diego de Almagro, de regreso de su frustrada expedición a Chile, en rápido camino al Cusco, que se encontraba sitiado por el rebelde Manco Inca. Nos cuenta que Almagro pasó por «los pueblos de Moquiguaya e Araguaya e Quinoestaca e Umati e Saña, camino de la dicha ciudad Arequipa». Anotemos que Fernández de Oviedo está considerado como «el primer cronista oficial de las Indias, por la solidez y amplitud de su aproximación histórica y naturalista, el primer historiador español del siglo XVI».

PUEBLOS EN MOQUEGUA

Una vez establecidos los españoles en nuestro valle, la tradición señala que el pueblo de Escapagua, en la llanura ubicada en la parte alta, al norte del río, fue el primero en ser poblado bajo la advocación de san Sebastián; se le denominaba «lado Cuchuna provincia de Colesuyo» por estar en el mismo lado del río en el que se ubica el pueblo de Torata, a cuya vera se encontraba el pueblo Cuchuna, y Colesuyo porque recogía la denominación incaica de la región que abarcaba desde Arequipa hasta el sur de Arica, pero que en la colonia se restringió al norte del río. Montenegro señala que en el templo de este lugar fue donde se celebró la primera misa. 

Poco después forman el pueblo de Moquegua en la parte baja, en las faldas del cerro Chen-Chen, encomendado a santa Catalina de Alejandría. Más arriba, el pueblo de San José de Samegua; poco más alejados, el pueblo viejo de Callo, el de San Mateo de Tumilaca y el de San Agustín de Torata. Todos ellos al lado de antiguos asentamientos indígenas del mismo nombre. Ninguna de estas primeras ocupaciones fue consecuencia de una fundación, tal como lo disponían las Leyes de Indias.

ASIENTOS INDÍGENAS

Además de estos pueblos, los indígenas del valle de Moquegua desde tiempos prehispánicos estaban agrupados en dos docenas de asientos escasamente poblados por naturales carumas, toratas, capangos y los llegados del altiplano, diseminados a lo largo del valle dedicados a cultivarlo, asentamientos cada vez venidos a menos por un continuo despoblamiento, producido especialmente por la mortandad que causaban las nuevas enfermedades y el abusivo desplazamiento al que los sometían los mestizos y peninsulares; sin embargo poseían las mejores tierras sin darse abasto para sembrarlas, las cuales eran muy apetecidas por los españoles quienes afanosamente buscaban la manera de apropiarse de ellas, bien fuese para construir sus viviendas o dedicarlas a los modernos cultivos. El desalojo de los nativos fue constante y progresivo a favor de las nuevas poblaciones españolas.

Encomienda de Carumas otorgada por Francisco Pizarro a Lucas Martinez Vegazo en 1535 1 La Prensa Regional
Facsímil de la encomienda de Carumas otorgada en 1535 por Francisco Pizarro a favor de Lucas Martínez Vegazo, documento que constituye la referencia más temprana de la presencia española en el valle de Moquegua y da cuenta del inicio de su ocupación colonial.

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