La presidenta electa, Keiko Fujimori, recibió este miércoles las credenciales que la acreditan oficialmente como jefa de Estado para el periodo 2026-2031, durante una sesión solemne realizada por el Jurado Nacional de Elecciones (JNE) en el Gran Teatro Nacional, en San Borja.
En la ceremonia también recibieron sus credenciales los integrantes de la fórmula presidencial electa, Luis Galarreta, como primer vicepresidente de la República, y Miguel Torres, como segundo vicepresidente. El acto protocolar marcó uno de los últimos hitos del proceso electoral, al oficializar el mandato conferido por la ciudadanía y dar paso a la etapa final de la transición gubernamental antes de la juramentación del próximo 28 de julio.
La entrega de credenciales consolidó la proclamación realizada días atrás por el JNE y confirmó el inicio de una nueva etapa política para el país, con el comienzo del Gobierno que conducirá los destinos del Perú durante el periodo 2026-2031.
NUEVO RUMBO PARA EL PERÚ
Tras recibir las credenciales, Fujimori Higuchi aseguró que su administración iniciará una nueva etapa orientada al progreso, la paz, el reencuentro entre los peruanos y la recuperación de la confianza en las instituciones.
“Comenzamos una nueva etapa, un nuevo rumbo que debe estar marcado por el progreso, la paz, por el reencuentro de los peruanos, por la recuperación de la confianza en nuestras instituciones y la verdadera inclusión de los peruanos”, manifestó.
La presidenta electa sostuvo que trabajará para construir un país más inclusivo, donde el crecimiento económico genere beneficios para todos los ciudadanos, especialmente para quienes durante años permanecieron olvidados por el Estado.
Recordó que durante 25 años recorrió el país escuchando las necesidades de la población y afirmó que su gestión tendrá como prioridad atender demandas relacionadas con carreteras, hospitales, escuelas y servicios básicos.
“Ese es el Perú que debemos transformar, no con discursos, sí con resultados”, remarcó al señalar que buscará cambiar la realidad de un Estado que responde con demasiada lentitud frente a las necesidades de la población.
Asimismo, indicó que su gobierno recuperará el sentido de urgencia en la gestión pública para acelerar las decisiones pendientes con responsabilidad, eficiencia y sensibilidad humana.
“Nuestro objetivo será construir un Estado que funcione, que proteja, que acompañe y genere oportunidades. Queremos un Perú donde la seguridad permita vivir sin miedo, donde el crecimiento económico se traduzca en mejores oportunidades para todos, donde la inversión genere empleo de calidad, donde el progreso deje de ser un privilegio de algunos y se convierta en patrimonio de toda la nación”, enfatizó.
Fujimori aseguró además que mantendrá aquello que funciona correctamente, pero trabajará para que los beneficios del desarrollo lleguen a todas las regiones del país.
RESULTADOS, NO PROMESAS
La mandataria electa afirmó que su gobierno será evaluado por las obras ejecutadas y no por los anuncios.
“Gobernaremos recorriendo el Perú, escuchando a su gente, verificando que los compromisos se cumplan; porque un gobierno no se mide por la cantidad de anuncios, sino por las soluciones que entrega. Cada carretera terminada, cada escuela reconstruida, cada hospital funcionando, cada familia con agua, cada joven que encuentra una oportunidad para estudiar o trabajar, esos serán los indicadores”, expresó.
También señaló que los recursos públicos pertenecen a todos los peruanos, por lo que serán administrados con responsabilidad, eficiencia y honestidad, evitando que la burocracia retrase la atención a los ciudadanos.
GABINETE TÉCNICO Y RECONCILIACIÓN
Durante su mensaje, Fujimori anunció que su gabinete ministerial estará integrado por profesionales de reconocida capacidad técnica, experiencia y vocación de servicio, independientemente de su militancia política.
“Nuestro gobierno estará integrado por mujeres y hombres de reconocida capacidad técnica, experiencia y vocación de servicio, sin importar su militancia partidaria, porque el país necesita un gabinete que sepa tomar decisiones, que actúe con rigor técnico y que comprenda que servir al Estado es uno de los mayores honores que puede recibir un ciudadano”, sostuvo.
En esa línea, convocó a las fuerzas políticas, autoridades regionales y locales, empresarios, trabajadores, emprendedores, universidades y organizaciones sociales a trabajar unidos por el desarrollo nacional.
“Este es un llamado a reconocer que todos tenemos un rol que cumplir y que la pluralidad de ideas bien encauzadas se puede convertir en nuestra mayor fortaleza. Pensar distinto no nos hace enemigos”, afirmó.
Asimismo, destacó que la reconciliación nacional no significa ignorar las diferencias, sino construir sobre aquello que une a los peruanos.
“Convoco a todas las fuerzas políticas democráticas, a los gobiernos regionales, gobiernos locales, el sector privado, a los trabajadores, a los emprendedores, la academia, organizaciones sociales y a cada ciudadano que quiera aportar al desarrollo del país a unirnos con madurez y con convicción”, expresó.
Finalmente, aseguró que su trayectoria política le permitió aprender tanto de los aciertos como de los errores y reiteró su compromiso con un gobierno que promueva el diálogo y la unidad.
“He aprendido de mis errores y de mis aciertos, de los momentos difíciles, de los momentos alegres, he aprendido a pedir perdón; pero sobre todo a perdonar. Por eso creo profundamente en la reconciliación, el Perú necesita mirar hacia delante y hacerlo con serenidad y con confianza”, concluyó.


