POR: MARCELO ALARCÓN YARI
Hablar de Juan Corrales Farje, el popular “Juanito”, es recordar a un hombre que ha dedicado gran parte de su vida a cultivar la amistad, difundir la música criolla y expresar su inmenso cariño por el puerto de Ilo, tierra que lo acogió hace más de medio siglo y que hoy considera su verdadero hogar.
Nacido en Moquegua en 1945, recorrió diferentes ciudades del Perú debido al trabajo de su padre. En 1970, cuando tenía 25 años, llegó a Ilo para visitar a su hermana, sin imaginar que aquel viaje cambiaría su destino. Comenzó trabajando en la pesca, a bordo de una embarcación de la empresa Huáscar, y posteriormente en una fábrica pesquera. En 1972 contrajo matrimonio con Élida Maldonado Bruce, con quien formó una familia de tres hijos.
UNA VIDA DEDICADA A LA MÚSICA CRIOLLA
Su pasión por la música criolla nació durante la infancia, cuando escuchaba junto a su madre los programas radiales dedicados a los valses peruanos. Ya establecido en Ilo, comenzó a compartir reuniones musicales con amigos y posteriormente integró la peña Humberto Cervantes, donde cultivó inolvidables experiencias junto a destacados aficionados al criollismo.
Participó en numerosas jaranas y presentaciones musicales, especialmente en el recordado restaurante Las Agallas de Oro. Su entusiasmo también lo llevó a la radio, acompañando programas en Radio El Faro, Radio Olivar y Nacimos Criollos, junto a Olga Muñoz Aponte.
Actualmente, continúa difundiendo nuestra música a través del programa Jarana Criolla con Sabor a Perú, en Radio Altamar, 102.3 FM, manteniendo viva una tradición que considera parte fundamental de nuestra identidad cultural.
LA FRASE QUE LO HIZO CONOCIDO EN LAS REDES SOCIALES
Uno de los momentos más recordados de su trayectoria fue su participación en el video musical “Baila, baila, ileñita”, composición de Luis Paredes Moreno, interpretada por Magaly Rodríguez.
Juanito participó con una intervención grabada en el muelle de Ilo, pronunciando una frase que, con el tiempo, se hizo viral: “Bendito sea mi puerto de Ilo y la gente que lo hizo, por fuera se ve su gloria y por dentro el paraíso”.
Aquellas palabras quedaron grabadas en la memoria de numerosos ileños y reflejan el profundo sentimiento que Juanito tiene por esta tierra.
LOS PÁJAROS CAÍDOS: AMIGOS QUE SE CONVIRTIERON EN HERMANOS
Otro capítulo importante de su vida es la amistad que mantiene con el grupo conocido como “Los Pájaros Caídos”, con quienes comparte reuniones, conversaciones, cumpleaños y momentos de alegría.
Juanito destaca especialmente la calidad humana de sus integrantes, personas a quienes considera verdaderos hermanos. Esa amistad quedó demostrada cuando atravesó una delicada situación de salud y sus compañeros organizaron una actividad solidaria para apoyarlo.
TRES CÁNCERES NO LE QUITARON LA SONRISA
Detrás de su permanente alegría existe una historia de lucha. Juanito cuenta que enfrentó un cáncer de colon, por el que fue operado en Arequipa; posteriormente, un linfoma, tratado con radioterapia, y finalmente un tumor maligno en el riñón derecho, con el que continúa viviendo.
También superó una grave emergencia de salud que obligó a trasladarlo a Tacna debido a una importante pérdida de sangre. Fueron momentos difíciles que preocuparon profundamente a sus familiares y amigos.
Sin embargo, lejos de perder el entusiasmo, Juanito continúa disfrutando de la vida, de la música y de la compañía de quienes lo aprecian.
Profundamente creyente, asegura que no guarda rencor hacia nadie y que su mayor satisfacción es sentirse querido. Al recordar todo lo vivido, expresó: “Le agradezco a Dios mantenerme en las condiciones en que estoy y que sea Él quien, cuando lo crea conveniente, me lleve a contemplar la luz de su rostro”.
Hoy, Juanito Corrales sigue siendo aquel hombre alegre, conversador y amante de los valses que encontró en Ilo su lugar en el mundo.
Su historia nos recuerda que la verdadera riqueza de una persona no está en lo material, sino en los amigos que ha cultivado, las experiencias compartidas y el cariño que deja en los demás.
Y mientras su voz continúe acompañando los acordes de un vals, Juanito seguirá siendo parte de la historia viva del criollismo en el puerto de Ilo.


