Un clima de preocupación e indignación se ha instalado entre padres de familia de la institución educativa Santa Fortunata tras denuncias sobre pintas amenazantes al interior del colegio y el presunto ingreso de armas.
El caso ya viene siendo investigado por la Policía Nacional y el Ministerio Público, mientras autoridades educativas admitieron la gravedad de los hechos y anunciaron acciones inmediatas. “Tenemos un convenio con el Ministerio Público y la Policía Nacional para atender estos casos específicos de menores presuntamente infractores a la ley penal”, señaló el director regional de Educación, Guido Rospigliosi.
Aunque desde la UGEL Mariscal Nieto se informó que una revisión de mochilas permitió descartar el ingreso de armas de fuego al plantel. Sin embargo, el hecho de que se haya tenido que activar un operativo de control dentro de aulas, evidencia el nivel de preocupación alcanzado.
“Se ha pasado por todas las aulas para revisar mochilas de aproximadamente 200 estudiantes y se ha descartado ello”, indicó el director de la UGEL, Manuel Bernedo Soto, quien además confirmó la implementación de cámaras de videovigilancia y refuerzo de vigilancia escolar.
No obstante, madres de familia cuestionaron duramente la respuesta institucional y denunciaron que los problemas de convivencia no serían recientes. Relataron presuntos casos de bullying, amenazas, consumo de bebidas alcohólicas y afectaciones emocionales en estudiantes, incluso señalando que algunas alumnas habrían manifestado temor de asistir a clases.
Las denuncias también apuntan a una presunta falta de personal auxiliar, escasa comunicación con los padres y ausencia de medidas preventivas sostenidas.

