POR: JULIO FARFÁN VALVERDE (UNIDAD DE INVESTIGACIÓN)
Un hospital público, que no puede realizar tomografías, mamografías ni radiografías básicas, que expone a pacientes y personal a riesgos radiológicos y eléctricos, y que funciona en medio de un deterioro estructural visible, no es una falla menor ni un hecho aislado. Eso es exactamente lo que documenta la Contraloría General de la República en el Hospital de Ilo, tras una visita de control realizada en 2025, durante la actual gestión del Gobierno Regional de Moquegua encabezada por la gobernadora Gilia Gutiérrez, dejando al descubierto un cuadro crítico de abandono operativo que impacta directamente en la atención de salud de la población.
HOSPITAL DE ILO CASI ABANDONADO POR EL GORE MOQUEGUA
El Informe de Visita de Control N.° 25762-2025-CG/SALUD-SVC, elaborado por la Subgerencia de Control del Sector Salud de la Contraloría General de la República, evaluó la operatividad de los servicios priorizados del Hospital de Ilo, en el distrito y provincia de Ilo, departamento de Moquegua, durante el período comprendido entre el 10 de noviembre y el 03 de diciembre de 2025. El documento fue emitido el 12 de diciembre de 2025 y recoge constataciones técnicas directas realizadas en las instalaciones del establecimiento de salud.
El objetivo del control fue determinar si los procesos operativos del hospital se ejecutaban conforme a la normativa vigente, así como verificar la disponibilidad de personal, el funcionamiento del equipamiento biomédico y el estado de la infraestructura. A partir de inspecciones físicas, revisión documental y evaluación técnica, la comisión de control identificó una serie de situaciones adversas que comprometen la prestación de servicios esenciales.

EQUIPOS DE DIAGNÓSTICO POR IMÁGENES FUERA DE SERVICIO
Uno de los hallazgos centrales del informe se refiere al equipo de rayos X estacionario digital del Hospital de Ilo. La Contraloría constató que este equipo se encontraba inoperativo, debido a que el sistema de enfriamiento no alcanzaba la temperatura adecuada para su funcionamiento. Esta condición técnica impide su uso continuo y afecta directamente la capacidad del hospital para brindar atención oportuna a pacientes que requieren estudios radiológicos básicos.
El informe precisa que el equipo presenta fallas relacionadas con el control térmico, elemento indispensable para garantizar la estabilidad operativa y la seguridad del sistema. La inoperatividad del equipo de rayos X no es un aspecto menor, pues constituye una herramienta diagnóstica básica en cualquier establecimiento de salud de mediana complejidad.
MAMÓGRAFO DIGITAL: EQUIPO EXISTENTE, SERVICIO LIMITADO
La comisión de control también verificó la situación del mamógrafo digital, el cual presenta limitaciones operativas debido a problemas de software del sistema operativo. Según el informe, estas fallas impiden la correcta visualización de imágenes y restringen el uso de programas de análisis asistido por inteligencia artificial, herramientas clave para la detección temprana de patologías mamarias.
Si bien el equipo existe físicamente y se encuentra instalado, su operatividad es parcial, lo que reduce significativamente su utilidad clínica. El informe señala que esta situación afecta la oportunidad del diagnóstico por imágenes en pacientes que requieren evaluaciones mamográficas, generando retrasos y limitaciones en la atención especializada.
TOMÓGRAFO AXIAL COMPUTARIZADO SIN OPERAR
Otro hallazgo crítico corresponde al tomógrafo axial computarizado, equipo de alta complejidad indispensable para diagnósticos avanzados. La Contraloría constató que este equipo no se encontraba operativo debido a problemas persistentes en el sistema de aire acondicionado del ambiente donde está instalado.
El informe precisa que el tomógrafo no puede operar cuando la temperatura ambiental supera los 16 grados centígrados, condición que no se cumple debido a las deficiencias del sistema de climatización. Esta situación impide la prestación del servicio de tomografía, afectando a pacientes que requieren estudios especializados y obligando, en la práctica, a derivaciones o postergaciones.
INCUMPLIMIENTO DE NORMATIVA EN SEGURIDAD RADIOLÓGICA
La Contraloría identificó además incumplimientos normativos relevantes en materia de seguridad radiológica. El informe señala que los equipos de rayos X, mamógrafo y tomógrafo no cuentan con licencias de operación vigentes, ni con certificados de control de calidad actualizados, tal como exige la normativa técnica aplicable.
Asimismo, se verificó el incumplimiento de disposiciones relacionadas con la protección radiológica del personal asistencial y de los usuarios. Estas omisiones representan un riesgo, pues los equipos que emiten radiación ionizante deben operar bajo estrictos estándares de control, mantenimiento y autorización administrativa.
POZOS DE PUESTA A TIERRA SIN MANTENIMIENTO
En el ámbito de la seguridad eléctrica, el informe documenta que los pozos de puesta a tierra del área de diagnóstico por imágenes presentan deficiencias evidentes. Durante la inspección se constató que las barras se encontraban sulfatadas y que no habían recibido mantenimiento por un período superior a un año.
Esta situación compromete la correcta descarga de energía eléctrica y eleva el riesgo de descargas, fallas de equipos biomédicos y accidentes laborales. La Contraloría advierte que la falta de mantenimiento de estos sistemas afecta la seguridad tanto del personal como de los pacientes.
DETERIORO GENERALIZADO DE LA INFRAESTRUCTURA HOSPITALARIA
El informe dedica una parte sustancial a describir el estado de la infraestructura del Hospital de Ilo, evidenciando un deterioro progresivo asociado a la falta de mantenimiento sistemático. El establecimiento, que se encuentra en funcionamiento desde el año 2011, presenta múltiples afectaciones visibles y documentadas fotográficamente.
Entre las observaciones consignadas se encuentran desprendimientos de pintura, presencia de humedad y salitre en muros interiores y exteriores, fisuras en techos y paredes, y desgaste de revestimientos. En diversas áreas se identificaron puertas de madera deterioradas, con cerraduras defectuosas y marcos dañados, lo que afecta la seguridad y el control de ambientes hospitalarios.
Asimismo, se verificaron pisos cerámicos fracturados, con zonas de asentamiento irregular que generan riesgos de caídas. Las juntas sísmicas carecen de sellado adecuado, permitiendo el ingreso de polvo, humedad y agentes contaminantes. En los servicios higiénicos se observaron griferías oxidadas, filtraciones, fugas de agua y acumulación de residuos, condiciones que no se ajustan a estándares sanitarios básicos.
LOS PACIENTES, LOS PERJUDICADOS
El propio informe de la Contraloría establece que las situaciones adversas identificadas afectan la oportunidad, continuidad y calidad de la atención de salud. La inoperatividad de equipos críticos de diagnóstico por imágenes limita el acceso de los pacientes a evaluaciones oportunas, retrasando diagnósticos y tratamientos.
Asimismo, las deficiencias en seguridad radiológica, eléctrica y estructural incrementan los riesgos para el personal asistencial y los usuarios del hospital. El deterioro de la infraestructura, sumado a la falta de mantenimiento, compromete las condiciones mínimas necesarias para la prestación segura de servicios de salud.
El documento precisa que se trata de un informe de visita de control, cuya finalidad es advertir situaciones adversas para que la entidad adopte medidas correctivas. No se trata de un informe sancionador ni atribuye responsabilidades administrativas o penales individuales.
Sin embargo, el carácter preventivo del control no reduce la gravedad de los hechos constatados, los cuales quedan debidamente documentados con respaldo técnico, normativo y fotográfico.
HOSPITAL EN RIESGO OPERATIVO, GRACIAS AL GORE
El informe de la Contraloría General de la República ofrece una radiografía técnica del estado actual del Hospital de Ilo. Equipos de diagnóstico esenciales fuera de servicio, incumplimientos normativos en seguridad radiológica, sistemas eléctricos sin mantenimiento y una infraestructura deteriorada configuran un escenario que compromete la operatividad de servicios priorizados.
Todas las situaciones adversas consignadas por la Contraloría fueron verificadas durante el año 2025, bajo la responsabilidad administrativa y política del Gobierno Regional de Moquegua, entidad a la que pertenece el Hospital de Ilo.
Mientras la gestión regional encabezada por la gobernadora Gilia Gutiérrez Ayala ha privilegiado actividades de carácter mediático y show político, la realidad hospitalaria demuestra que la salud y la vida de los ciudadanos —especialmente en Ilo— no han sido tratadas como una prioridad.
La crisis del principal establecimiento de salud provincial expone una desconexión entre el discurso público y las necesidades urgentes de la población, evidenciando una administración más enfocada en la exposición política que en garantizar servicios básicos esenciales.


