Habemus candidatus a granel: vacíos legales y viveza criolla

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POR: OMAHAR TORRES MENDOZA

 Cuánto tiempo se necesita para entender que la democracia se defiende, pero se da la mala costumbre y, parece que, desde hace mucho, es utilizada para beneficiar no sólo al poder económico, también a los que se creen los vivazos de la circunstancia y al existir las leyes buscan el vacío legal, y replican a mansalva “hecha la ley hecha la trampa”, sin dilación y con la aprobación de sus allegados o simpatizantes salen beneficiados.

Desde sus inicios en Atenas año 508 antes de Cristo, los griegos patentaron la participación ciudadana directa en las ágoras que eran plazas para decidir su normativa directamente, tomando mayor auge entre los siglos XVII y XVIII con librepensadores americanos y europeos, dando lugar a hitos históricos como la Revolución Francesa, la independencia de las trece colonias en el norte, y las de hispanoamericana en el sur y el Caribe, como la de nuestro país, formalizada el 28 de julio de 1821, y concluida con las batallas de Junín y Ayacucho en 1824.

Los datos históricos están estudiados, detallados porque se requiere conocer en especial las nuevas generaciones, porque si no sabes de dónde vienes, no tienes claramente definido a dónde vas, en especial en la defensa de los derechos que no son un legado. Para no perderlos hay que seguirlos conquistando permanentemente, son muchos los años y las vidas que costaron para decir que se ganó una prerrogativa ciudadana, pero como casi nada es perfecto, solo basta un político mal intencionado, un parlamento o congreso direccionado, pobladores mal informados o manipulados para que en segundos se pierda algún principio que regula a la sociedad que anhela ser justa, segura y ordenada.

Las elecciones generales ya pasaron, los resultados se publicaron, y nos guste o no habemus gobernantes, buenos o malos será parte de otro análisis. Lo más próximo son las elecciones regionales y municipales, con los plazos establecidos para la inscripción de candidaturas, y después de hacer una revisión, nos encontramos con casos a tomar en cuenta y tratar de explicarlo o indignarnos, un electo senador que no quiere asumir el cargo para el que postuló y fue elegido, un alcalde provincial vacado, y quiere retornar casi de inmediato al poder como candidato a regidor.

Y como la provincia de Islay es parte de un incomprendido y muchas veces engañado país, se dan casos extraños dignos de un capítulo de la serie de televisión “Los Expedientes X” y como dice el lenguaje cotidiano y a veces legal “a las pruebas me remito”. En las elecciones distritales del año 2022, en Punta de Bombón, renuncia un candidato a alcalde y gana la lista y asume el cargo el primer regidor, una circunstancia que muchos indicábamos, en base a un vacío legal electoral. En el 2026, denotamos en el distrito de Mejía y la provincia de Islay, que los alcaldes en funciones al no haber elección inmediata son candidatos a primer regidor o regidora; preguntamos ¿se dará el caso ya no tan sui generis de la renuncia del cabeza de lista? es parte de una incógnita que el tiempo lo dirá, y que debería ser corregido en la legislación electoral.

El poder político es dulce, se dice que gobernar da autoridad y fama, y en muchos casos réditos económicos, quizás sea por ello que tenemos una variopinta cantidad de candidatos a nivel provincial o de los distritos que vienen participando en 10 procesos electorales desde 1993, o desde el 2006 seis veces, y otros menos años pero con varias postulaciones ya sea que ganaron o perdieron, nos vemos ante muestras de la eternización del político, el relegar la renovación de líderes, y en muchos casos a  pertenecer a muchas organizaciones partidarias de las más variadas direcciones ideológicas; porque, como dice el adagio: “el fin justifica los medios”, atribuida a Nicolás Maquiavelo, o en su expresión más exacta a Hermann Busenbaum, quizás yo esté equivocado y si quieren ser autoridades para lograr el verdadero cambio y desarrollo de nuestra provincia, así que corren las apuestas.

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