El fiscal de la Nación interino, Tomás Gálvez, dispuso el inicio de una investigación preliminar contra el presidente de la República, José Jerí, a raíz de sus reuniones con el empresario chino Zhihua Yang. Al jefe de Estado se le practicarán diligencias por la presunta comisión de los delitos de patrocinio ilegal de intereses particulares y tráfico de influencias.
Los programas dominicales Punto Final y Cuarto Poder revelaron que el mandatario sostuvo encuentros con el ciudadano extranjero fuera de Palacio de Gobierno, los cuales no habrían sido registrados en la agenda oficial. Hasta el momento, se conocen al menos dos reuniones, realizadas los días 26 de diciembre y 6 de enero.
La primera de estas citas salió a la luz el último domingo, cuando se difundieron imágenes del presidente ingresando a un restaurante del distrito de San Borja, vestido con una capucha para evitar ser reconocido. Tras la difusión del material, Palacio de Gobierno justificó el encuentro señalando que se trató de coordinaciones vinculadas a las actividades por el Día de la Amistad Perú–China.
El segundo encuentro fue revelado la noche del lunes. En esta ocasión, Jerí fue captado junto a Yang en un local ubicado en la calle Capón, en el Cercado de Lima, imágenes que quedaron registradas por las cámaras de seguridad del establecimiento y que volvieron a encender el debate sobre la naturaleza de estas reuniones.
CAYÓ “EN UNA TRAMPA”
El primer ministro, Ernesto Álvarez, señaló que el presidente cayó “en una trampa”, influido —según dijo— por los elogios recibidos y por su juventud, tras reunirse con un empresario extranjero. En ese sentido, buscó deslindar responsabilidades políticas y penales en torno al encuentro cuestionado.
“Concretamente, anoche hemos tenido una conversación telefónica. [El presidente me ha dicho] que no hay delito, me ha asegurado que, en ninguna circunstancia, ha habido delito y que él había actuado, en todo momento, de buena fe. Yo le he hecho ver algunos detalles y hemos tratado de evaluar, juntos, detalles puntuales de lo que ha sucedido”, indicó en una entrevista al diario El Comercio.
Asimismo, el jefe del Gabinete consideró que los videos difundidos por programas periodísticos habrían sido filtrados por el empresario Zhihua Yang o personas de su entorno, con la intención de perjudicar al presidente tras no acceder a presuntas exigencias. En esa línea, negó que el mandatario haya acudido a un local de la calle Capón para interceder o evitar una clausura. [Fuente: RPP]

