Un derrumbe registrado la mañana de este viernes en la carretera que une los distritos de Ichuña y Yunga generó momentos de tensión entre transportistas y pasajeros que se dirigían hacia la ciudad de Arequipa.
El deslizamiento de rocas se produjo a consecuencia de las intensas lluvias que se presentan en la zona altoandina, afectando un tramo considerado de alto riesgo por su estrechez y la presencia de quebradas activadas durante la temporada de precipitaciones.
El incidente ocurrió mientras un bus interprovincial realizaba su servicio habitual, cuyos ocupantes alertaron sobre la peligrosidad del sector al quedar expuestos a la caída de material suelto.
Conductores que circulan frecuentemente por la vía señalaron que no se evidenciaban trabajos con maquinaria pesada en el lugar al momento del derrumbe, pese a tratarse de un punto crítico.
La empresa encargada del mantenimiento, Aldesa, fue cuestionada por transportistas ante la aparente falta de intervención preventiva en plena temporada de lluvias.
Las maniobras para sortear los tramos angostos, sumadas a la inestabilidad del terreno y la activación de huaicos, incrementan el riesgo especialmente para motociclistas y vehículos menores. Usuarios de la carretera advirtieron que el tránsito se mantiene vulnerable ante nuevos desprendimientos si continúan las precipitaciones.
Ante esta situación, transportistas exhortaron a la empresa responsable y a las autoridades competentes a priorizar labores de mantenimiento y limpieza con maquinaria pesada en los puntos críticos, a fin de garantizar la seguridad vial.

