El gerente general del Gobierno Regional de Moquegua, Abraham Ponce, informó que la continuidad del programa Beca Esperanza, se encuentra en etapa decisiva y a la espera de una respuesta formal por parte de la empresa Anglo American Quellaveco. Señaló que la gobernadora regional ha sido clara en exigir el cumplimiento de este compromiso, recordando que ya se ha presentado la solicitud correspondiente y se han sostenido reuniones de coordinación para asegurar su viabilidad.
Ponce explicó que la definición debe concretarse en el corto plazo, debido a que las universidades involucradas manejan cronogramas académicos establecidos, incluyendo un primer examen de admisión previsto para los primeros días de marzo. En ese sentido, precisó que la decisión y el avance del convenio deberían darse a más tardar a fines de enero, a fin de garantizar una adecuada planificación y permitir que los jóvenes interesados puedan prepararse oportunamente.
Respecto al esquema de financiamiento, el funcionario recordó que la lógica del programa ha sido compartida de manera equitativa entre las empresas vinculadas a la actividad minera en la región. Detalló que la beca del 2023 fue asumida por Southern Perú, la del 2024 por Anglo American, y la del 2025 nuevamente por Southern, por lo que correspondería que en el 2026 sea Anglo American quien asuma esta nueva convocatoria, propuesta que ya ha sido sustentada ante la empresa.
Asimismo, indicó que se ha presentado una propuesta ampliada que contempla nuevas escuelas profesionales, así como el fortalecimiento de las carreras vinculadas a educación primaria y secundaria. En este marco, la Universidad Católica de Santa María ha planteado asumir el 50 % del financiamiento de 500 becas, quedando el otro 50 % a cargo del aporte empresarial, lo que representa, según Ponce, condiciones favorables que deberían ser evaluadas positivamente.
Finalmente, el gerente general del GORE Moquegua resaltó el impacto social del programa, señalando que, de concretarse una nueva convocatoria en 2026, se podría alcanzar un total aproximado de 1 800 jóvenes beneficiados durante los cuatro años de gestión regional. “Estamos hablando de oportunidades reales para que cientos de jóvenes cambien su vida a través del acceso a estudios universitarios”, afirmó.

