POR: FERNANDO VALDIVIA CORREA
Padre e hijo viajan en automóvil cuando, de pronto, sufren un accidente grave. El papá fallece en el acto, mientras que el hijo es llevado de emergencia al hospital para ser operado, llamando a una eminencia médica, quien, al ingresar al quirófano, exclamó: “No puedo intervenirlo, porque es mi hijo”. ¿Quién es la eminencia? Esta historia, cierta o no, ha sido contada y/o escrita cientos de veces y, en variadas ocasiones, la respuesta fue la misma. Errada, por cierto.
Pilar Rubio es la esposa de Sergio Ramos. Sí, el jugador de fútbol español, campeón de la Copa del Mundo en Sudáfrica 2010, bicampeón de Europa (2008, 2012), ícono del Real Madrid, entre otros clubes. Literalmente, una estrella del balompié. Y, en cada lugar donde Ramos residía, su amada cónyuge lo acompañaba, junto a sus cuatro hijos. En una oportunidad, fue criticada al anunciar que volvía a trabajar inmediatamente después de dar a luz a su último vástago. Ella respondió que, como autónoma (independiente), no tenía cobertura al paro (seguro por desempleo), lloviéndole cuestionamientos por la “acomodada vida” que lleva al lado del internacional Sergio. En otra, la interrogaron sobre cómo organiza su tiempo cada vez que viaja; es decir, equilibrando su vida profesional con la familiar. Esto último, con quién dejaba encargados a sus hijos. Calmadamente, agradeció la preocupación de la prensa, pero no entendía por qué cada vez que su marido salía de casa nadie le preguntaba con quién se quedaban los críos.
Al otro lado del continente, elecciones regionales y municipales de 2026. Carla Robbiano es la virtual alcaldesa del distrito de Magdalena del Mar, con un amplio margen del 64 %. Durante la campaña, e incluso en estos días, surgen las interrogantes respecto de la idoneidad para asumir el cargo y la no intromisión de su esposo en los asuntos ediles. Tranquilamente, ha repetido que reconoce los logros de su cónyuge al frente del municipio, agregando que las decisiones las tomará ella y enfatizando, en la entrevista con la periodista Milagros Leiva, que “me parece un poco machista que puedan sugerir siquiera que Francis podría utilizarme para poder seguir en el poder”. Hasta el mismo Allison subrayó que “se ha roto el lomo en campaña”. Es válido que existan dudas sobre un determinado candidato/a; sin embargo, que las mismas sean persistentes, por no decir inacabables, tratándose de la cónyuge de un exitoso funcionario público, resulta irónico.
En Los Olivos, el nombre Felipe Castillo es harto conocido. El progenitor, burgomaestre durante 22 años, hasta que en 2022 (impedido por ley) cedió la posta a su hijo, también Felipe. En estas justas electorales, ambos se enfrentaron, recayendo —de momento— el triunfo para el patriarca. O, en San Borja, Alberto Tejada tentó el sillón edil sin éxito, aunque sí con suerte de candidatear al ser heredero del exalcalde y postulante a la Metropolitana de Lima. O Manuel Vidal, virtual alcalde de Ate (72,45 %) y papá del actual burgomaestre, que, dicho sea de paso, será primer regidor a partir de enero siguiente. En todos estos casos, familiares directos, recomendados o impuestos, sin experiencia previa en política, no tuvieron mayor crítica (al menos no mediática) sobre el perfil para desempeñar la gestión pública.
Pilar y Carla son madres y abuela (en el caso de Robbiano); amén de ser empresarias. Rubio es presentadora de televisión, actriz y modelo española. Robbiano es, desde 2023, gerente general de la empresa Armonía Producciones S. A. C. (hoja de vida del Jurado Nacional de Elecciones —JNE—). No obstante, como en la comentada historia inicial del presente artículo, al pensar en la “eminencia”, asociamos como respuesta al padre, a pesar de que estaba muerto. Seamos más claros: si el postulante —o ganador— es varón, no hay inquietud; pero, si es mujer y casada con un famoso (político, deportista, empresario, etc.), raudamente surgen incómodas preguntas como “para qué necesita laborar, si ya lo tiene todo” o “¿con quién dejará a sus hijos?”.

