“No quiero estar condicionada a tener algo contigo para mantener mi trabajo”. Con esa frase, la obstetra B. M. C. L. rechazó, según su denuncia, que su permanencia en el Hospital Alto Inclán pudiera quedar ligada a un vínculo personal con el director de la Red de Salud Islay, Dr. Humberto Araujo Vega.
El mensaje forma parte de la documentación que la profesional presentó el último 14 de agosto ante la Gerencia Regional de Salud de Arequipa (Geresa), donde denunció presuntos actos de hostigamiento sexual y laboral y pidió investigar si el posterior pedido de corte de su orden de servicio estuvo relacionado con esa negativa.
MENSAJES QUE PRESENTA LA DENUNCIA
En el expediente, al cual tuvo acceso Prensa Regional, la joven atribuye al director mensajes en los que se dirige a ella como “amor”. “Buenas tardes amor. Discúlpame si ayer fui duro contigo. Espero entiendas como me siento”, se consigna en la denuncia. Más adelante, el escrito recoge otras expresiones como “No te preocupes del puesto” y “Espero que cuando tengas tiempo podamos vernos”.
La profesional expresó su rechazo al trato que, según sostiene, venía recibiendo. “Yo no soy un objeto que puedes tirar, recoger y hacer lo que se te venga en gana”, señala otro de los mensajes reproducidos en el documento. En esa misma comunicación afirmó que no había cometido errores en el ámbito laboral y que su desempeño había sido el mejor.
La denuncia también da cuenta de llamadas y mensajes durante la madrugada. Entre la documentación figuran capturas de pantalla que serían del 3 de julio de 2026, con registros aproximadamente entre las 3:50 y 4:59 horas.
EL CORTE DE LA ORDEN DE SERVICIO
El 31 de julio de 2026, Araujo Vega suscribió el Oficio N.° 279-2026-GRA/GRS/GR-DRSI, mediante el cual solicitó el corte de la orden de servicio de la obstetra.
El pedido fue sustentado en presuntos incumplimientos contractuales. El oficio menciona abandono de funciones durante la jornada laboral, afectación de la continuidad de la atención e incumplimiento de obligaciones del servicio contratado. También hace referencia a registros de videovigilancia y testimonios de personal de seguridad.
La obstetra, en cambio, pide que se indague si esa decisión administrativa pudo constituir una represalia por haber rechazado los acercamientos que señala haber recibido del funcionario.
PIDE PROTECCIÓN E INVESTIGACIÓN
La profesional solicitó a la Geresa la apertura de una investigación y medidas de protección. Entre ellas, pidió que Araujo Vega se abstenga de mantener contacto directo con ella y que no se ejecute el corte de su orden de servicio mientras se esclarecen los hechos.
Asimismo, requirió que se preserven los registros de videovigilancia, controles de ingreso y salida y otros elementos correspondientes a las fechas mencionadas en su denuncia.
Dentro de su argumentación jurídica, la obstetra plantea que los hechos sean evaluados para determinar si podrían configurar acoso sexual agravado, chantaje sexual y abuso de autoridad. La eventual existencia de responsabilidad deberá ser establecida por las autoridades competentes.
Este medio buscó comunicación con el Dr. Humberto Araujo Vega, pero no obtuvo respuesta.

