Una inversión aproximada de S/ 1200 millones podría demandar la nueva solución integral que Sedapar plantea para mejorar el abastecimiento de agua potable en la provincia de Islay. Como parte de este proceso, la empresa de saneamiento suscribió un convenio con Sociedad Minera Cerro Verde S.A.A., que permitirá el financiamiento directamente de la elaboración del expediente técnico del proyecto.
La información, que se desprende de un oficio remitido por Sedapar al presidente de la Cámara de Comercio de la Provincia de Islay, Javier Rospigliosi Rospigliosi, indica que el acuerdo contempla, además, que la futura ejecución de la obra pueda desarrollarse mediante el mecanismo de Obras por Impuestos.
NUEVA FUENTE DE AGUA
La propuesta apunta a cambiar la fuente de abastecimiento para Islay y utilizar agua proveniente del río Chili, mediante una captación en los canales de riego de la Irrigación La Cano. Sedapar considera esta alternativa como una solución de fondo frente a los problemas que presenta actualmente la cuenca del río Tambo.
Según la evaluación de la empresa, el agua proveniente del Chili no registra presencia de los metales pesados que condicionan el tratamiento de la fuente actual. Esto permitiría utilizar una planta convencional, con menores costos de operación y mantenimiento que los sistemas de ósmosis inversa planteados anteriormente.
La alternativa contempla captar el recurso en el Lateral J5 de la Irrigación La Cano y conducirlo aproximadamente 39 kilómetros hasta Cachendo. El proyecto considera un caudal máximo diario de 404 litros por segundo para atender una población proyectada de 102 235 habitantes hacia 2043.
AGUA ACTUAL
El cambio de fuente también está relacionado con la presencia de arsénico y boro en la cuenca del río Tambo. Los monitoreos de Sedapar registraron en el agua cruda del Canal Ensenada un promedio de arsénico de 0,204 miligramos por litro, mientras que el estándar ambiental consignado en el documento es de 0,01 mg/L.
Según Sedapar, esta concentración corresponde al agua antes de ser potabilizada y no al recurso que llega directamente a los usuarios. Después del tratamiento en la PTAP L-2 Hernán Perochena, Sedapar reporta valores de entre 0,004 y 0,005 mg/L, por debajo del límite máximo permisible de 0,01 mg/L para consumo humano. Por ello, sostiene que el agua que actualmente distribuye en la provincia cumple los límites vigentes.
PROYECTO ANTERIOR
La nueva alternativa aparece después de las dificultades que enfrentó el proyecto denominado “Ampliación y mejoramiento del sistema de agua potable y desagüe de la provincia de Islay”, con CUI N.° 2344530, que permanece paralizado desde el 6 de mayo de 2024.
El expediente técnico fue observado por falta de disponibilidad de terrenos, disponibilidad hídrica acreditada y alimentación eléctrica. Sedapar señala, además, que el Proyecto Integral que estaba a cargo del Programa Nacional de Saneamiento Urbano (PNSU) del Ministerio de Vivienda no llegó a obtener aprobación final.
Mientras se desarrolla la nueva propuesta, las plantas compactas de ósmosis inversa quedarían como una alternativa temporal. Sedapar había evaluado esta tecnología para distintas localidades de la provincia, pero advirtió dificultades para disponer del llamado “agua de rechazo”, es decir, el residuo líquido que concentra los metales separados durante el tratamiento.
Finalmente, Sedapar informó que también sostuvo reuniones con Southern Perú para presentar la nueva alternativa y su posible incidencia en menores costos tarifarios para la población.

