POR: DR. ROBERTO TITO CONDORI PÉREZ
La cartera presupuestal de la Municipalidad Distrital de Torata presenta una situación crítica de gestión: de 117 proyectos, 37 registran una ejecución igual o inferior al 23,7 %, algunos de ellos con cero por ciento.
Según la información proporcionada, 16 proyectos presentan devengado cero, mientras los otros 21 muestran avances mínimos, entre 3,1 % y 23,7 %. En conjunto, estos 37 proyectos cuentan con un PIM aproximado de S/ 31,51 millones, pero solo habrían devengado S/ 2,06 millones.
Asimismo, la municipalidad registra una ejecución global de 45,1 %, con S/ 80,06 millones devengados de un PIM de S/ 177,49 millones.
DESARROLLO AGROPECUARIO Y RIEGO
El sector más afectado es el desarrollo agropecuario. Se encuentran comprometidos proyectos de producción de palta, orégano, flores, frutales, hortalizas, cuyes, caprinos, vacunos, truchas, forrajes, panificación y gastronomía. Los beneficiarios perjudicados son pequeños agricultores, asociaciones agropecuarias, criadores, microempresarios rurales y familias que dependen de actividades productivas de pequeña escala.
Un segundo sector crítico es el riego. Existen proyectos sin ejecución o con avances reducidos en Lloques, Coplay, Alegoma-Rinconada, Otora, Ilubaya, Torata y Yacango.
SERVICIOS E INFRAESTRUCTURA
En agua y saneamiento, la ausencia de ejecución perjudica directamente a las familias de Villa Verde y Chujulay. Estas poblaciones no recibirán oportunamente agua potable, alcantarillado ni sistemas adecuados de disposición de excretas.
También resultan afectados los residentes del sector 28 de Julio, que no acceden a la ampliación del suministro eléctrico; la población de Nuevo Coplay y Alegoma, que continúa con deficientes vías de movilidad; y los habitantes del centro poblado de Torata, expuestos a inundaciones por la limitada ejecución del drenaje pluvial.
Los niños, adolescentes y jóvenes de Cerro Baúl y Jorge Chávez tampoco reciben oportunamente infraestructura deportiva y recreativa.
En conclusión, Torata no enfrenta principalmente una carencia de recursos, sino una brecha de gestión. Los perjudicados son pequeños productores, regantes, familias rurales, niños, jóvenes, adultos mayores y hogares vulnerables.
La municipalidad debe implementar un plan de destrabe individualizado, con responsables, causas, cronogramas, metas mensuales y rendición pública de resultados.


