POR: ARNULFO BENAVENTE DÍAZ
Los físicos y filósofos Karl Popper y Mario Bunge criticaron al economista y filósofo Karl Marx.
Popper ataca la idea de que la historia humana sigue leyes inevitables. Para él, el futuro depende de nosotros y no de un destino histórico predestinado.
Explica que las predicciones científicas son condicionales (si pasa A, ocurre B). Marx, en cambio, hizo “profecías absolutas” sobre la caída inevitable del capitalismo.
Cuando las profecías de Marx fallaron (por ejemplo, los obreros no se empobrecieron más, sino que ganaron derechos), sus seguidores añadieron hipótesis para salvar la teoría. Al no poder ser refutada por ningún hecho, el marxismo dejó de ser ciencia y se convirtió en dogma.
Critica el intento de cambiar la sociedad por completo de un solo golpe. Popper propone la “ingeniería social gradual”, que consiste en corregir problemas específicos paso a paso.
Por otra parte, Bunge critica el materialismo dialéctico.
Rescata algunas intenciones del marxismo (como el enfoque materialista), pero destruye su lógica y su estatus científico a través de varias de sus obras.
Bunge defiende el materialismo científico (el mundo real existe y es físico). Sin embargo, rechaza la dialéctica de Hegel que Marx adoptó. Considera que las “leyes de la dialéctica” (como la contradicción) son nociones lógicas confusas y vagas.
¿En estos tiempos, si existieran Popper y Bunge, qué dirían de la China marxista-comunista, potencia mundial en economía y tecnología?

