POR: NICOLÁS VALDEZ CASO
Hoy, el cielo recibe con un suspiro al noble espíritu de Don Óscar González Rocha, un alma verdadera, un faro incansable que iluminó la gran minería moderna en el Perú y el mundo. Dejas tras de ti un legado indeleble en la tierra del sur, donde fuiste más que un capitán, fuiste el presidente ejecutivo de Southern Perú del Grupo México.
Recuerdo aquel primer encuentro en Toquepala, en los albores de 1997, cuando la empresa minera cambiaba de manos y tú, con esa alegría sincera y nobleza profunda, me tendiste la mano. «Sigue adelante con tus alumnos», me dijiste, y con voz cálida me legaste un tesoro: «Lleva siempre a la Virgen de Guadalupe en tu corazón». Desde entonces, Don Óscar, fuiste faro y esperanza, luz serena que nunca se apagó en mi senda. A menudo, tus palabras sabias acariciaron el alma de mis niños, con esa sonrisa amable y serena que parecía detener el tiempo.
En la historia de la minería, tú y tu amada esposa Ruth Barrón fueron arquitectos del cambio, valientes artífices de un nuevo amanecer. Elevaste a Southern Perú a las cumbres del mundo y fueron artífices del cambio en el modelo de hacer gran minería, cumpliendo con los más altos estándares de cuidado ambiental, renovando tecnología y generando trabajo y desarrollo de los pueblos. Don Óscar, disciplinado y entregado al trabajo, siempre quiso que su empresa no fuera solo un ideal productivo, sino un ejemplo palpable de compromiso social y comunitario, algo nunca antes visto en nuestro país.
Y aunque la salud se volvió frágil y el tiempo pesó en tus hombros, nunca cesaste de soñar. Fuiste testigo del nacimiento de Tía María, sembraste anhelos en Michiquillay, Los Chancas, Cuajone, en la refinería y fundición que llevarán tu sello eterno. Me parece que fue ayer que vi a tu corazón noble, con pocas fuerzas, pero tu mirada firme; seguían construyendo escuelas, centros de salud, sistemas de tratamiento de aguas, promoviendo becas, proyectos agrícolas, innovación tecnológica, arte, deporte, y todo ámbito donde tu querida empresa pudiera dejar.

