POR: JULIO FARFÁN VALVERDE
La Red Asistencial Moquegua de EsSalud difundió un comunicado institucional para responder a las publicaciones de Diario Prensa Regional sobre el cese del cardiólogo del Hospital II de Ilo. En el documento, la entidad sostiene que la atención en cardiología “se está brindando con normalidad” y que médicos internistas vienen asumiendo evaluaciones de riesgo quirúrgico en situaciones de emergencia. Sin embargo, esta versión contrasta con lo expresado por los propios médicos del hospital, quienes tres días antes habían advertido formalmente que la salida del especialista generó un vacío asistencial que afecta la atención de pacientes cardiológicos.
La crisis institucional se ha profundizado luego de que ambos pronunciamientos —el comunicado oficial de EsSalud y el memorial del cuerpo médico— presentaran diagnósticos completamente distintos sobre la situación del servicio.
LA VERSIÓN OFICIAL: CONTINUIDAD DEL SERVICIO
El lunes 2 de marzo, la Red Asistencial Moquegua publicó el comunicado titulado “EsSalud Informa”, en el que afirma que la atención en la especialidad de cardiología del Hospital II-1 de Ilo “se está brindando con normalidad, conforme a la programación establecida, sin haberse interrumpido en ningún momento”.
El documento señala que uno de los cardiólogos cesó en sus funciones conforme a la normatividad vigente y que previamente había recibido una ampliación excepcional por un año. Asimismo, indica que actualmente las evaluaciones de riesgo quirúrgico en situaciones de emergencia y otras atenciones prioritarias son asumidas por médicos internistas, lo que —según la entidad— garantiza la continuidad del servicio.
El comunicado también anuncia que recién durante el mes de marzo se realizará una convocatoria para contratar nuevos especialistas en cardiología. Este detalle revela que primero se produjo el cese del especialista y recién posteriormente se iniciará el proceso para buscar su reemplazo. Para los jefes de EsSalud Moquegua no existiría afectación en la atención cardiológica, no obstante, los médicos que laboran en el mismo hospital indican lo contrario.
CUERPO MÉDICO ALERTA RIESGO REAL
Sin embargo, apenas tres días antes de la difusión del comunicado, el 27 de febrero de 2026, los médicos del propio Hospital II de Ilo firmaron un memorial dirigido a la dirección del establecimiento solicitando la reincorporación del cardiólogo Roberto Victoriano Llerena Fuentes.
En el documento, los profesionales de la salud advierten que la salida del especialista ha generado un vacío asistencial significativo en el área de cardiología, una especialidad considerada crítica por la alta incidencia de enfermedades cardiovasculares. El memorial resalta la experiencia profesional del cardiólogo cesado y subraya que su permanencia resulta necesaria para mantener la capacidad resolutiva del hospital frente a la demanda de pacientes asegurados.
¿ES INTERCAMBIABLE LA CARDIOLOGÍA?
Uno de los puntos más discutidos del comunicado institucional es la afirmación de que médicos internistas pueden asumir evaluaciones de riesgo quirúrgico en emergencias.
Especialistas consultados explican que, si bien la medicina interna posee una formación integral, la cardiología constituye una subespecialidad que requiere entrenamiento específico para la valoración de riesgo cardiovascular complejo, manejo de arritmias, insuficiencia cardiaca avanzada y otras condiciones de alta complejidad. Reducir el debate a una simple cobertura funcional podría invisibilizar las diferencias técnicas entre ambas especialidades médicas.
El propio Dr. Roberto Llerena ha expresado su indignación por el contenido del comunicado institucional, señalando que la información difundida no refleja la preocupación manifestada por el cuerpo médico del hospital.
POSIBLE DESINFORMACIÓN INSTITUCIONAL
La preocupación no se limita únicamente a la legalidad del cese —actualmente en controversia administrativa— sino también al mensaje que EsSalud decidió difundir públicamente.
Si el memorial del 27 de febrero advierte una afectación en la atención cardiológica, la afirmación institucional de que el servicio funciona con normalidad podría interpretarse como un intento de minimizar la situación.
Más delicado aún resulta que este tipo de comunicados pueda proyectar hacia la sede central de EsSalud en Lima la impresión de que no existe impacto en la atención, cuando el propio personal médico del hospital sostiene lo contrario.
RESPONSABILIDADES DE CUESTIONADOS FUNCIONARIOS
En este escenario, las decisiones adoptadas por el director del Hospital II de EsSalud Ilo, Erick Valencia Ávalos, y por el director de la Red Asistencial Moquegua, Edilberto Salazar Zender, quedan inevitablemente bajo el escrutinio público.
En materia de salud pública, afirmar que la atención está garantizada implica asumir responsabilidad directa sobre las condiciones reales en que se presta el servicio. El caso del cardiólogo Roberto Llerena ha trascendido el ámbito administrativo para convertirse en un asunto de interés sanitario en la provincia de Ilo. El memorial del cuerpo médico, la intervención del sindicato médico nacional y ahora la controversia generada por el comunicado institucional muestran que el problema está lejos de haberse cerrado.
La interrogante que hoy plantean médicos y asegurados resulta inevitable: si la atención cardiológica realmente se brinda con absoluta normalidad, ¿por qué el propio cuerpo médico del hospital solicitó formalmente el retorno del especialista?
Mientras no exista una respuesta clara que concilie ambas versiones, la duda continuará instalada. Y en el ámbito de la salud pública, la duda también se convierte en un riesgo.


