Homo homini lupus (El hombre es lobo para el hombre)

“… los conflictos contemporáneos no solo se miden en estrategias o territorios, sino en vidas humanas…”

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POR: CARLOS CARPIO MONTOYA 

En abril de 2022 fui invitado por la Universidad de San Pablo a participar en un panel sobre la invasión de Rusia a Ucrania, junto al politólogo Juan Timaná. En aquella oportunidad señalé que el conflicto no sería breve. El respaldo occidental en armamento y tecnología, el arraigado patriotismo del pueblo ucraniano y el liderazgo de Zelensky configuraban un escenario de resistencia prolongada.

La historia ofrece lecciones que a veces ignoramos. La guerra entre la Alemania nazi y la Unión Soviética, uno de los episodios más cruentos del siglo XX, se extendió por 1417 días, menos de cuatro años. Hoy, la guerra entre Rusia y Ucrania alcanzó ya ese mismo umbral temporal, recordándonos que los conflictos contemporáneos no solo se miden en estrategias o territorios, sino en vidas humanas truncadas y generaciones marcadas por el dolor.

Frente a ello, solo cabe esperar que el derramamiento de sangre llegue a su fin y que la comunidad internacional asuma, con mayor conciencia y responsabilidad, que la guerra jamás constituye una verdadera solución: es, más bien, la expresión más cruda de nuestra incapacidad para convivir en paz, dejando siempre a su paso muerte, destrucción y heridas difíciles de sanar.

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