El especialista en represas, Greg Morris, advirtió que la región Arequipa cuenta con un plazo aproximado de cinco años para ejecutar acciones técnicas que permitan evitar una crisis hídrica de gran magnitud vinculada a la represa de Aguada Blanca.
“Este es un trabajo que tiene que comenzar rápido, porque, de no hacerlo ahora, en cinco años habrá un problema y no habrá una buena solución. Básicamente ya se ha acabado el tiempo disponible para trabajar con los sedimentos en Aguada Blanca y se tienen que hacer trabajos efectivos para manejarlo. La arena del embalse podría hacerlo más chico y estrecho, lo que va a exceder el embalse”, señaló.
ACUMULACIÓN DE SEDIMENTOS REDUCE CAPACIDAD
Explicó que el reservorio, pieza clave del sistema que abastece a más de un millón de habitantes en la ciudad de Arequipa, enfrenta una acumulación progresiva de sedimentos, tierra y arena que reduce su capacidad útil, situación que además avanza hacia la bocatoma y representa un riesgo para la operatividad del sistema, por lo que resulta urgente implementar medidas de manejo de sedimentos.
INTERVENCIÓN INTEGRAL EN TORRENTERAS
En relación con las torrenteras, sostuvo que el problema debe afrontarse con un trabajo de ingeniería serio e integral, y no con intervenciones aisladas por sectores. Precisó que la intervención debe abarcar todo el canal para permitir que el agua fluya de manera controlada.
Asimismo, cuestionó la construcción de muros que han colapsado por deficiencias estructurales y señaló que algunas obras tienen un carácter más ornamental que funcional, ya que no resisten las crecidas; en ese sentido, sostuvo que este tipo de trabajos debe estar a cargo de especialistas con experiencia en infraestructura hidráulica y manejo de represas.

