La gobernadora regional de Moquegua, Gilia Gutiérrez, precisó que su posición frente al compromiso 11 del proyecto Quellaveco es clara: la represa Asana debe construirse, pero en un plazo similar al que tomó la ejecución de la represa Vizcachas, es decir, en menos de tres años. La autoridad rechazó que la región tenga que esperar hasta el 2032, como habría planteado la empresa minera, lo que implicaría una postergación de seis años adicionales.
“Si la construyen en el mismo tiempo en que edificaron Vizcachas, incluso en pandemia, apostamos por Asana; pero no podemos ser cómplices de más dilataciones”, sostuvo. En ese sentido, remarcó que no existe ningún acuerdo para reemplazar la represa por un fondo hídrico y que la prioridad sigue siendo garantizar más agua para la región.
Durante la última sesión del Comité de Monitoreo Quellaveco (CMQ), las autoridades y la sociedad civil plantearon como contrapropuesta que la empresa entregue de inmediato 2.5 millones de metros cúbicos anuales desde la represa Vizcachas, mientras ejecuta Asana. Gutiérrez señaló que la compañía cuenta con licencia para 22 millones de metros cúbicos de agua, por lo que liberar parte del recurso dependería de voluntad.
La autoridad regional también destacó que su gestión logró que la minera reconozca que la construcción, operación y mantenimiento de Asana es una responsabilidad privada y no requiere pasar por el mecanismo Invierte.pe. Asimismo, propuso conformar una comisión técnica especializada que evalúe los argumentos de la empresa sobre presuntas dificultades ambientales en la zona proyectada.
Finalmente, hizo un llamado a la unidad regional y exhortó a la empresa a definir con claridad si cumplirá el compromiso en un plazo razonable. “Moquegua no puede esperar hasta el 2032; si hay voluntad, Asana puede hacerse en tres años. Mientras tanto, el agua debe llegar ahora”, concluyó.

