El Festival del Perico, organizado este sábado 14 de febrero por la Municipalidad Distrital de Islay-Matarani en la caleta de Centeno, se desarrolló en medio de un incidente tras la llegada de autoridades de Quilca y Camaná, en una zona donde no existe delimitación territorial definitiva entre ambos distritos.
INCIDENTE INICIAL
Según se tomó cuenta, en principio en horas de la mañana arribaron la alcaldesa de Quilca, Yesenia Condori; el alcalde provincial de Camaná, Jaime Mamani Álvarez, funcionarios municipales, la subprefecta de esa localidad y un contingente policial. Algunas de esas personas que llegaron a la caleta retiraron objetos y señalización colocados por el municipio de Islay-Matarani.
“Estamos haciendo una actividad del día de hoy (ayer) aquí, en un lugar que es una propiedad pública en realidad. Esta caleta es un espacio público y los dueños de esto son todos los peruanos”, afirmó el alcalde de Islay-Matarani, Irwin Santoyo, tras los hechos suscitados.
Añadió que no corresponde solicitar autorización a la municipalidad vecina. “¿Por qué tendría yo que pedir la autorización a ellos cuando ellos no son propietarios de ese lugar?”, sostuvo.
DIFERENDO TERRITORIAL
El alcalde indicó que el conflicto responde a la falta de una delimitación formal entre Islay-Matarani, provincia de Islay, y el distrito de Quilca, provincia de Camaná.
“La delimitación territorial no se habla con la boca. Para poder definir un límite o una propiedad se requiere un acto resolutivo y eso no lo tienen ellos”, señaló. Además, precisó que la instancia competente es el Gobierno Regional de Arequipa, conforme a la Ley de Demarcación Territorial, y que una definición final debe pasar por el Congreso y el Poder Ejecutivo.
También refirió que ha solicitado reuniones formales con su homóloga de Quilca para abordar el tema. “Les he pedido (a la alcaldesa) reuniones para ir debatiendo qué vamos a hacer y proponer una mesa de trabajo en la instancia regional, pero no me quieren recibir”, declaró.
CONTINUIDAD DEL FESTIVAL
Tras la presencia de las autoridades y el acompañamiento policial, la comitiva se retiró del lugar. El Festival del Perico continuó desarrollándose con normalidad en la caleta de Centeno.
“Por supuesto que vamos a seguir porque nada impide que realicemos una actividad en un espacio público”, manifestó Santoyo Chalco. Asimismo, señaló que el evento busca promover el turismo en las caletas de la región.
El alcalde sostuvo que las playas y caletas “son libres y es para todos”, y reiteró que el conflicto por límites debe resolverse en las instancias correspondientes. 

