Con la voz resquebrajada, Andrea Arocutipa Balcón realizó una denuncia pública por presunto abuso de autoridad y despido arbitrario. La trabajadora sostuvo que, pese a haber sido adjudicada como secretaria en la institución educativa Jorge Basadre Grohmann mediante un acta oficial, la Unidad de Gestión Educativa Local (UGEL) Ilo no emitió la resolución correspondiente y terminó desplazándola del cargo.
Según su testimonio, laboró en el plantel desde marzo de 2024 en una plaza presupuestada bajo el régimen 276. Indicó que participó en el proceso de evaluación y fue declarada ganadora de la plaza de secretaria para el periodo 2026, condición que quedó registrada en un acta emitida por la Comisión de Evaluación y Procesos Administrativos.
Arocutipa explicó que el 30 de diciembre del año pasado debía emitirse la resolución formal firmada por el director de la UGEL Ilo, Oswaldo Roque Nina. Sin embargo, ese documento no fue expedido. Pese a ello, aseguró que continuó laborando desde el 1 de enero con el acta de adjudicación como sustento.
“Yo he estado laborando desde el 1 de enero en la plaza de secretaria hasta el día 10 de febrero”, señaló. Arocutipa manifestó que durante ese periodo no se le reconoció el pago correspondiente al mes de enero. Además, indicó que en febrero debía salir de vacaciones, trámite que tampoco pudo concretar debido a la falta de resolución administrativa.
La situación se agravó, según relató, el último martes, cuando mientras cumplía funciones y tras haber registrado su asistencia, se le notificó una resolución que designaba a otra persona en la plaza que ocupaba. “Mi sorpresa es que estaba a favor de otra señorita, que no era yo”, expresó.
Tras la notificación, el actual director del colegio, Jimmy Rosales, le comunicó que ya no continuaría en el cargo, hecho que ella considera configura un despido arbitrario.
La trabajadora también indicó que cumplía con los requisitos para un eventual nombramiento. Sin embargo, aseguró que la UGEL Ilo no le reconocería su continuidad desde el 1 de enero del 2025, sino desde el 2 de enero, situación que, según denunció, impediría que alcance estabilidad laboral.
“Yo tengo acá el acta que está desde el 1 de enero, pero La UGEL Ilo solamente me reconoce desde el 2 de enero. He hecho reclamos para que me reconozca desde el 1 de enero, pero lo han dado infundado”, declaró al tiempo de afirmar que “se está configurando un delito, todo para favorecer a la señorita”.
Entre sollozos, Arocutipa cuestionó que la UGEL haya desconocido el acta de adjudicación emitida por el comité evaluador del propio plantel y que, pese a haber estado desempeñando funciones, no se le haya formalizado el vínculo mediante resolución.

