POR: RODRIGO LLOSA
Esta investigación demuestra que Diego de Almagro estuvo en los valles de Ilo y de Tambo con su íntima negra llamada Margarida y con el inca Paullo, propietario del Qolqanpata cusqueño donde nació mi abuela Tilde, en ese famoso trayecto que el conquistador, su hueste española y un ejército andino hicieron de retorno desde Chile rumbo al Cusco, con sabida estadía en Arequipa.
LOS ROTOS DE CHILE
Luego de reclutar gente, Almagro y Paullo surcaron la gélida cordillera. El tuerto Almagro estaba convencido de que encontraría una especie de Cusco chileno, pero solo halló guerra con los mapuches y empobrecimiento en un desierto implacable.
Con la ropa raída, las alforjas vacías y los ánimos quebrados —de manera que la historia los llamó los rotos de Chile—, solo tenían una cosa en mente: matar a Pizarro por sentirse burlados.
ENCINAS INÉDITO, 1537
En la probanza de méritos y servicios de Diego de Encinas de 1558, declaró en Lima que pasaron por las provincias de Ilo y de Tambopalla rumbo a Arequipa en el retorno de Almagro de Chile en febrero de 1537, aunque José Amador de los Ríos escribió noviembre de 1536.
Cuando llegó Almagro a Arequipa en 1537, hizo que el barco que fue a Chile, llamado San Pedrillo, lo esperara en el puerto un par de meses para luego irse a Lima. No sabemos qué puerto; es posible que haya sido Chule. Pienso que el barco fue de Alonso Guerra.
Es altamente probable que Almagro acampara un tiempo en los valles de Ilo y del Valle de Tambo y que sus huestes exploraran el colindante Chule.
ENCINAS DE CHILE A CHULE, 1553
Cuando Sebastián de Castilla se reveló en las Charcas (actual Bolivia), el corregidor de Arequipa y encomendero de Chule y Tambo, Alonso de Cáceres, envió a Diego de Encinas con su caballo “para que pusiese buen recaudo en los navíos que estuviesen en los puertos de Xuli”. Es relevante el plural en la palabra puertos y la X, como se escribía entonces, también el Juli del altiplano.
RESPETOS A OVIEDO
Los historiadores locales desconocían hasta este momento a Diego de Encinas, que presento, pero sabían que en el río Tambo se ahogó el hijo del cronista Gonzalo Fernández de Oviedo, quien narró en su libro Historia general y natural de las Indias el hecho con entereza ejemplar, ante el dolor de mencionarse en tercera persona en la crónica como padre del fallecido Francisco Fernández de Valdés, veedor o supervisor real en Panamá, que dejó con 27 años a dos niños huérfanos en Santo Domingo, lugar donde Oviedo recibió las relaciones de Almagro.
JUSTICIA HISTÓRICA
Con Encinas cruzó el río Tambo su capitán Vasco de Guevara y también la hueste que hoy lista nombres: Martín Monje, Gabriel de Fuentes, Martín de Paredes, Cristóbal Sánchez Badillo, Joan de Gallegos, entre muchos otros españoles y nativos aliados de diversas localidades. No sabemos los nombres de los capitanes indígenas a mando de Paullo Inca que conocieron Ilo y el Valle de Tambo cuatro años antes de que se fundara Arequipa. Hacedores todos del Perú.
MARGARIDA DE ALMAGRO
El Adelantado tuvo varios esclavos y dos indias de Nicaragua, en momentos en que se podía esclavizar indios de Centroamérica. En 1538, luego de la experiencia de Chile, la esclava Margarida (con d) quedó en libertad por codicilo de su propietario Diego de Almagro, cuando este fue sentenciado a muerte en Cusco.
Margarida se casó con Nicolao Guerrero y se avecindaron en Lima. Para que vea lo mal que le enseñaron historia en el colegio, en 1552 la negra compró una negra ladina a un maestro naviero y al año siguiente fundó una capellanía para que se rogase por el alma de Almagro y de su hijo mestizo homónimo, Diego de Almagro el joven o mozo, cuya madre fue una india que hoy se podría considerar tanto panameña como colombiana.
LA ESCLAVITUD NO SOLO FUE EUROPEA
Cuando llegan los españoles, Centroamérica estaba repleta de colectivos nativos enemigos entre sí. Algunos grupos esclavizaban a otros. Los españoles, que también andaban en grupos fragmentados, mantuvieron alianzas con algunos pueblos, traicionaron y también fueron traicionados por otros. El caos y la generalidad llevaron a que se diga que los españoles esclavizaron indios, lo cual fue cierto con grupos nativos que ya eran esclavos de otras etnias aliadas. En el Pirú inicial es usual encontrar escrituras de esclavos de Nicaragua, como veremos a continuación.
Antes es bueno saber que los centroamericanos fueron cosa seria. Hay historias de españoles esclavizados. Varios, antes que Pizarro, intentaron llegar a Sudamérica; la mayoría fue asesinada en el trayecto. Para darse una idea, piense en las modernas maras como la Salvatrucha.
ADELANTO SOBRE LOS MEJÍA EN EL PERÚ
A finales de mayo de 1533, cuando Atahualpa estaba preso, Francisco Mejía y Diego Mejía se encontraban en Cajamarca. Allí Diego vendió una india de Nicaragua marcada —como rebaño— en la cara.
Después de la repartición del oro del rescate trunco, Mejía le vendió a otro español un caballo a un precio exorbitante por la escasez. Los de caballería recibían mayor porcentaje del botín por ser considerados de mayor utilidad en una guerra que se abría camino hacia la capital inca. Dedicaré un ensayo completo al apellido Mexía o Mejía.
TAMBO AFRO
La familia Peralta, que tuvo varias tierras en el Valle de Tambo en el siglo XVI, tuvo también una considerable cantidad de negros esclavos en sus cañaverales; el más conocido fue Chucarapi. A una década de la conquista, ya había ingenios azucareros en el valle.
Siempre me pregunté por qué en Tambo no vemos tantos negros. Antes imaginaba que todos terminaron recluyéndose en Acarí, el Chincha arequipeño. Pero ahora que sé más de genealogía, comprendo que la piel se fue aclarando con siglos de matrimonios locales. Las razas quedan, así no parezca.

