La Defensoría del Pueblo implementó el programa “Rompiendo Cadenas”, una iniciativa orientada a brindar atención integral a niños, niñas y adolescentes en situación de vulnerabilidad. Así lo informó el defensor del pueblo, Manuel Amat.
El programa prioriza a menores hijos de personas privadas de libertad, de padres fallecidos por COVID-19, así como víctimas de feminicidio y violencia sexual. A través de este trabajo, se busca identificar si los niños cuentan con atención en salud, educación e identidad, especialmente aquellos que no poseen documento nacional de identidad.
Desde el año 2025, el equipo defensorial viene realizando visitas domiciliarias para conocer la situación real de los menores. En la región Moquegua se han efectuado cerca de noventa intervenciones, principalmente en los distritos de Mariscal Nieto, San Antonio y Samegua, donde se detectaron casos de desprotección social.
El defensor explicó que, en la mayoría de situaciones, los menores viven con sus madres o abuelos, quienes asumen su cuidado. Sin embargo, en los casos de abandono total, la Defensoría coordina con entidades como el INABIF y hogares de acogida para garantizar la protección inmediata de los niños afectados.
Manuel Amat exhortó a la ciudadanía a denunciar cualquier hecho de maltrato o abandono infantil. Indicó que estas intervenciones se realizan con absoluta reserva para proteger la identidad de los menores, y anunció que el programa continuará durante el presente año, ampliándose progresivamente a las provincias de Sánchez Cerro e Ilo.

