La ingeniera Bárbara Grados, de la Universidad Agraria, informó que se ha podido comprobar la existencia de contaminación en las playas de Ilo, la cual estaría vinculada principalmente a actividades pesqueras que se desarrollan en zonas cercanas.
Grados recomendó el uso de una aplicación tecnológica que permite visualizar la localización de la problemática marina en tiempo real. A través de esta herramienta, se pueden reportar zonas contaminadas y determinar si los residuos provienen de alguna pesquería cercana, con la finalidad de adoptar medidas preventivas inmediatas y acciones de reducción a largo plazo.
La especialista hizo un llamado a la población para generar conciencia y evitar dejar playas contaminadas, remarcando que estos espacios naturales deben preservarse para las futuras generaciones.
“Los plásticos que se arrojan al mar representan el 10 % de la basura marina global y gran parte de ese porcentaje proviene de la pesca”, señaló, exhortando a adoptar medidas como el marcaje de redes con colores distintivos, lo que permitiría identificarlas si se pierden, así como el uso de localizadores para evitar que se conviertan en desechos marinos.
IMPACTO EN LA BIODIVERSIDAD Y LA SALUD
Grados explicó que otra grave problemática ocurre cuando la basura ingresa a zonas donde habita la biodiversidad marina. Indicó que los peces suelen confundir los plásticos coloridos con alimento, los ingieren y, finalmente, estas especies contaminadas son consumidas por las personas, lo que genera riesgos para la salud humana.
EL FACTOR HUMANO, EL PRINCIPAL PROBLEMA
Finalmente, sostuvo que el mayor problema en torno a la contaminación marina es el factor humano. Si bien existen métodos científicos, normas y leyes para enfrentar esta situación, recalcó que la verdadera solución pasa por la educación y la responsabilidad ciudadana, empezando por enseñar a los niños a recoger y no arrojar basura al mar.

