POR: MIGUEL ARTURO SEMINARIO OJEDA (RESPONSABLE DEL MUSEO ELECTORAL Y DE LA DEMOCRACIA DE LA DNE DEL JURADO NACIONAL DE ELECCIONES)
Hace unos días, el 18 de enero, Lima, capital del Perú, la Ciudad de los Reyes, cumplió 491 años de fundación española. La urbe, como se sabe, se levantó sobre espacios ocupados por los indígenas de la zona, quienes experimentaron la desestructuración de su mundo, reemplazado por otro que se imponía, a partir de patrones desconocidos.
Después del acto fundacional, vino el acto continuo de fundar, o sea, de edificar materialmente la ciudad, que crecería a partir de unos trazos urbanos europeos, españoles básicamente, y en los que se daría luz a lo religioso, a lo social, a la dinámica económica y a la cultural, en un espacio donde nacerían miles de hombres y mujeres que no pocas veces dejaron huellas trascendentes para la posteridad; uno de ellos fue Vicente Morales Duárez.
Lo que, al comienzo, en 1532, emergió como un choque cultural y biológico violento, se convertiría después en la fuente de un mestizaje que es la cara real del Perú de hoy, donde perviven tradiciones milenarias que ni lo incaico ni lo hispano pudieron desaparecer.
En el proceso de la independencia hubo presencia de peruanos y de peruanas, algunos con nombres redimidos en los últimos tiempos. Los hombres y mujeres de la independencia del Perú han obrado desde diferentes campos, unos a través de las ideas, otros con la acción de las armas, con contribuciones económicas y de diferentes maneras, entregando la vida y la libertad por la causa de la independencia.
VICENTE MORALES DUÁREZ
Uno de los peruanos del Bicentenario de la conmemoración de la Independencia, y en publicaciones sobre el inicio de la democracia representativa en el Perú, ha sido Vicente Morales Duárez, limeño que dejaría una huella profunda en el campo del Derecho, al punto que es el patrono del Colegio de Abogados de Lima.
Morales Duárez nació en Lima el 24 de enero de 1755. Hijo de Vicente Antonio Morales y Santisteban, y de María Mercedes Duárez y Anzúrez. Fue alumno del Convictorio de San Carlos, del que sería maestro y en el que completó su formación jurídica; tras esto realizó sus prácticas en el estudio de Juan Felipe Tudela, graduándose el 7 de junio de 1779 como abogado, ante la Real Audiencia de Lima.
En medio de una sociedad represiva ante cualquier manifestación independentista, fue miembro de la Sociedad Amantes del País, fundada por José Baquíjano y Carrillo, cuyo órgano de difusión, Mercurio Peruano, llevaba el mensaje de patria a todos sus lectores. Fue asesor de los virreyes Francisco Gil de Taboada y Ambrosio O’Higgins en asuntos administrativos. Este último lo recomendó ante el Rey para presidir una audiencia real, en caso de vacancia, viajando a España en enero de 1810.
En España se le nombró alcalde de Corte de la Real Audiencia de Lima, pero al poco tiempo fue elegido diputado suplente para representar al Virreinato del Perú ante las Cortes de Cádiz, en la que fue vicepresidente y presidente en 1812. Poco después de jurada la Constitución, fue elegido presidente de las Cortes el 24 de marzo de 1812. A los pocos días sufrió un ataque de apoplejía y falleció el 1 de abril de 1812. Se le enterró con honores de Infante de España, atendiendo a su categoría.
En esa jornada conformó la comisión de Constitución, llevando a cabo un trabajo que permite ubicarlo como un pionero de la inclusión social, tras abogar por la igualdad de peninsulares y criollos, asimismo por la representación de americanos en el gobierno central; y, manifestando un pensamiento de igualdad, se preocupó por mejorar la condición de los nativos americanos.
La historia de la independencia en el Perú es la suma de hechos individuales y sociales asociados a la separación política del Perú de la metrópoli española. Hay un conjunto de personajes conocidos y popularizados, y otros que, mereciendo ser popularizados, solamente son conocidos por las élites intelectuales que saben sobre su accionar y los difunden en publicaciones estrictamente especializadas.
1812 es el año clave asociado a la práctica de la democracia en el Perú; sin embargo, el fortalecimiento de la democracia siguió un camino lento, con algunas situaciones divorciadas del propósito de los hombres de la emancipación, que habían considerado a los indígenas y a los analfabetos, a quienes se les negaría la ciudadanía en la República. La continuidad de la sociedad estamental impidió que los postulados de Morales Duárez se tomaran en cuenta en la República. Solo gradualmente se fue haciendo concesiones de ciudadanía, que se continuaron, sobre todo, a fines del siglo XIX y a lo largo del siglo XX.
El 2026 será un año electoral con procesos locales, regionales y nacionales. Se espera que la ciudadanía emita un voto responsable, inspirada en figuras paradigmáticas que, como Vicente Morales Duárez, Miguel Grau y Zoila Aurora Cáceres, entre otros, motiven el voto responsable, pensando en el bienestar social de todos los peruanos y peruanas.

