POR: ABOG. LUIS MIGUEL CAYA SALAZAR
Las últimas publicaciones oficiales correspondientes a 2026 confirman una tendencia general de incremento en las denuncias por agresión física familiar en el sur peruano, reflejando un fenómeno persistente con impactos sociales y territoriales diferenciados.
TENDENCIA GENERAL SEGÚN EL INEI
Las estadísticas del Instituto Nacional de Estadística e Informática muestran que, entre 2022 y 2024, la mayoría de los departamentos analizados registraron aumentos en las denuncias por violencia familiar. Este comportamiento puede interpretarse como el resultado combinado de un incremento real de la violencia, una mayor disposición de las víctimas a denunciar y un fortalecimiento progresivo de los mecanismos institucionales de registro.
AREQUIPA: EL MAYOR VOLUMEN DE CASOS
Arequipa concentra el mayor número absoluto de denuncias durante todo el período evaluado. Los casos pasaron de 5,645 en 2022 a 6,678 en 2024, lo que representa un incremento acumulado del 18.30 %, el más alto entre los departamentos con mayor carga poblacional.
Este crecimiento sostenido sugiere la persistencia de factores estructurales de riesgo, como dinámicas familiares violentas, estrés socioeconómico y consumo de alcohol, posicionando a la región como territorio prioritario para intervenciones preventivas y de protección.
MOQUEGUA: AUMENTO SIGNIFICATIVO EN REGIÓN DE MENOR TAMAÑO
En Moquegua, si bien el número absoluto de denuncias es menor, el incremento resulta significativo. Entre 2022 y 2024, los casos aumentaron de 785 a 908, lo que equivale a un crecimiento del 15.67 %.
Este comportamiento confirma que la violencia familiar no es exclusiva de regiones con alta densidad poblacional, sino que también afecta a departamentos más pequeños, donde la visibilidad del fenómeno suele ser menor.
PUNO: REPUNTE TRAS UNA CAÍDA TEMPORAL
Puno presenta una evolución preocupante. Luego de una disminución en 2023, cuando se registraron 1,761 denuncias, en 2024 se observa un fuerte repunte hasta alcanzar 2,450 casos. En términos acumulados, el crecimiento respecto a 2022 es de 11.82 %.
AYACUCHO Y TACNA: COMPORTAMIENTOS DIFERENCIADOS
En Ayacucho, el comportamiento es irregular. Aunque el incremento acumulado llega a 8.38 %, destaca una fuerte caída en 2023 seguida de una recuperación en 2024.
Tacna, en contraste, es el único departamento que muestra una leve reducción de -0.60 %, manteniendo cifras relativamente estables a lo largo de los tres años analizados.
LECTURA GLOBAL DEL FENÓMENO
En conjunto, la información confirma que la violencia familiar por agresión física sigue siendo un problema persistente y, en varios departamentos, en crecimiento. El aumento de las denuncias no debe interpretarse únicamente como un deterioro de la seguridad familiar, sino también como una mayor visibilización del fenómeno, producto de campañas de sensibilización y del acceso progresivo a servicios de atención y denuncia.


