POR: RODRIGO LLOSA SANZ
Una serie de aspectos generan identidad. Elemento que se construye y renueva con implicancias económicas. La identidad es rentable, las comunidades que tienen clara su historia orientan sus estructuras a fortalecerla porque hay retornos: imagen, turismo, inversores. Gobiernos y empresas priorizan fondos para lugares reconocibles. Islay tiene esa pasta.
DIRECCIÓN
Escribir 500 años de historia, calzar piezas sin molde previo, demora. Investigar Chule y Mejía fue un rompecabezas con implicancias políticas y de idiosincrasia. Desde el inicio no busqué un libro para decorar mesas de casas playeras ni anaqueles universitarios. Me propuse que la información generada diera cara en la calle para que las personas encontraran respuestas e inspiración.
Como veo futuro en el excursionismo, me interesaba saber por qué se secaron las lomas. Demás mencionar la infinidad de veces que he esquivado responder acerca del corazón de mi libro: ¿entonces dónde estaba Chule? Respondo con otra pegunta: ¿No es interesante una sociedad que puede incluso extraviar un puerto? Con creatividad podemos sacarle partido al olvido: ganar juegos para niños con galeones de madera o una fiesta virreinal para adultos en vez de las importadas como la de Hawai. Felizmente ya le llamamos Chule a una playa, algo es algo.
CLAROSCUROS
Era importante conocer cómo desapareció la estación de tren, preguntarnos si acaso vale la pena reconstruirla. En qué momento un parque se lotizó o cuándo lotes quisieron convertirlos en parque. Al Municipio le interesaba saber qué significaba Conto y qué tanto sabía yo sobre sus negociaciones bajo la mesa. Cuando calibraron, se dedicaron a desacreditarme donde pudieron. No les gusta que se metan en festines donde también baila la subprefectura. No les gusta el periodismo de investigación, indagar sobre obras y límites distritales proporcionales a arbitrios, expansión y canon.
LA MALLA INVISIBLE
Carlos Amat, quien fue decano de economía en la Universidad Pacífico, me enseñó a ver la historia como una red, más, como una malla gravitacional donde cada nodo tiene un peso comparativo. Los hay atractores: eventos, lugares, personas particularmente relevantes en donde converge la información. Me dediqué a rastrear esos nodos y entrevistar a esas personas para captar la esencia de Mejía. Este verano 2026 aparecerán en mi canal diseñado para quedar como repositorio histórico. Cuatro de los entrevistados ya fallecieron.
INVERTIR EN EL PASADO
Investigar conlleva costos inimaginables. Los archivos son laberintos infinitos de papel no catalogado, por ello se dan nuevos hallazgos. Buscar datos implica viajar, hospedarse temporadas, pagar copias, fotos, libros, reuniones, canjes con otros especialistas. Ningún investigador que haya trabajado Mejía pisó un archivo histórico antes de mi trabajo, tampoco hizo topografía ni búsquedas geológicas ni arqueológicas. Los textos realizados se basaron en la oralidad, en fuentes secundarias o en préstamo de datos de otros académicos. No quita que hayan sido recopilaciones interesantes.
RED PROYECTADA
Estudiar cualquier pueblo del país es estudiar al Perú porque en esa red gravitacional todo está interconectado. Tengo por ello interés en que tanto antiguos como nuevos pobladores y veraneantes conozcan la historia local. Es significativo si queremos conservar tradiciones como la estética urbana y predisponernos a nuevos proyectos que se extrapolen a otros rincones. Mejía hace rato debería ser líder en reciclaje, áreas verdes y deportes al aire libre.
Como mis artículos no llegan a todo el público que quisiera, hago también videos condimentados con música que elaboro. Tengo que tomar una bocanada de aire cada vez que salgo en cámara, aunque no parezca porque no me cuesta expresarme. Mi aliento surge de pensar: alguien lo tiene que decir. Estudios, músicos, arreglistas se suman a los costos logísticos como el apoyo de cámara. Si bien lo hago con bajo presupuesto, el empeño no lo es.
VISTA DE ÁGUILA
Invertir todo en algo con vocación imprudente tiene una ventaja: espanta a la gente comodona. Y uno empieza a afilar el ojo en quienes serían buena tripulación futura, buena compañía. Exponerse trae otra ventaja, entrena seriamente a recibir críticas y calumnias.
BALANCE ECONÓMICO
Invertí más del tiempo en una maestría y más de lo que vale un auto nuevo en investigar Mejía. Gasté ahorros, AFP, acuerdos familiares e ingresos. Ninguna institución, empresa, persona ni universidad me financió, tampoco lo busqué para tener libertad de escoger los temas y decir lo que me parecía.
Veo este esfuerzo como un aporte al lugar que me inspiró a dedicarme a lo que me apasiona: investigar, escribir, componer, diseñar, conocer espacios, aspectos y personas que valen el trabajo que solo la gente que se lanza a vacíos comprende.
INGENIERÍA EN HUMANIDADES
Ser ingeniero, saber ingeniar, me facultó realizar labores de varios. Planifico, indago, escribo, coordino, grabo, entrevisto, compongo, edito en programas profesionales, publico, divulgo y apoyo a otros. Me da una sonrisa de satisfacción ver al mecánico que soy invitado a hablar en cátedras tras generar aportes que reconocen especialistas y rectores.
Si algo tiene de magnífico nuestro país es que, así como algo puede perderse de pronto y no volver a estar más como le pasó a Chule y le pasará a Mexia, también puede surgir de la nada o, mejor dicho, de la agnosia nacional.


