POR: FERNANDO VALDIVIA CORREA
El penúltimo día del año que se nos fue, el gobierno publicó en El Peruano la Resolución Ministerial declarando como política de comunicación social, de cumplimiento obligatorio para todas sus entidades, el uso del logo “¡El Perú a toda máquina!”. De inmediato, se produjeron reacciones diversas. El Ejecutivo defendiéndola, como el ministro de Salud, Luis Quiroz, precisando que “significa no detenernos, …, avanzar…, que todos los peruanos debemos poner el hombro y esforzarnos para sacar adelante a nuestro país”, o el premier, Ernesto Álvarez, quien espontáneamente reconoció que la citada frase fue tomada de Martín Palacios, imitador del mandatario en las redes sociales.
Pero, más allá de las coincidencias —o no— con el memorable slogan, veamos algunos resultados concretos favorables en el 2025. En primer lugar, la recaudación tributaria (SUNAT) cerró con S/ 175 mil millones, lo que significó un crecimiento del 10,7 % (o, expresado en soles, de S/ 19 200 millones) respecto del año anterior. En segundo lugar, acorde con cifras del Banco Central de Reserva del Perú (BCR), al 23 de diciembre pasado las Reservas Internacionales Netas alcanzaron la cifra de US$ 92 141 millones, conllevando un incremento de US$ 13 155 en comparación con lo registrado en 2024.
En tercer lugar, fuentes del Ministerio de Economía y Finanzas reportaron que la inversión pública alcanzó un récord al registrar una ejecución de S/ 60 422 millones, reflejando un crecimiento del 5,6 % con relación al año anterior. En cuarto lugar, datos de BBVA Research Perú dan cuenta de que la inflación fue de 1,5 %, la tasa anual más baja en ocho años. Y, en quinto lugar, con cifras del BCR, nuestra moneda registró una apreciación del 10,6 % frente al dólar (de S/ 3,76 al finalizar 2024, a S/ 3,364 en 2025).
Finalmente, en lo que respecta a la independencia de poderes, específicamente el Poder Judicial condenó a cuatro expresidentes. El 15 de abril, Ollanta Humala y su cónyuge (fugada en Brasil) a 15 años por lavado de activos agravado. El 4 de septiembre, Alejandro Toledo a 13 años y 4 meses por lavado de activos agravado, sumando su segunda sentencia (la primigenia, de octubre de 2024, a 20 años y 6 meses por colusión y lavado de activos). El 26 de noviembre, Martín Vizcarra a 14 años por cohecho. Y, al día siguiente, Pedro Castillo a 11 años y 6 meses por rebelión y conspiración. Todos ellos, aupados y hasta idolatrados por la caviarada en su momento, hoy inquilinos del Penal de Barbadillo.
En síntesis, el 2025 (con mérito también de la predecesora Dina Boluarte) fue un año de notable crecimiento como sociedad, por lo que debemos seguir por esta misma senda —no solo en lo económico, también en lo social—, máxime en un año electoral por partida doble (abril, con presidenciales y legislativas; y octubre, con regionales y municipales). Hagámoslo ¡a toda máquina!

