Los eventos organizados por el Instituto Popular Para el Desarrollo Social (Ipodes) tanto en Arequipa como en Mollendo en días pasados y que tuvieron, sorpresivamente, la presencia de funcionarios de la empresa Southern, han generado una serie de reacciones por diversos medios de comunicación. Opinaron pobladores, dirigentes y analistas políticos de la provincia de Islay, uno de estos últimos es el ingeniero y político mollendino Javier Miranda Córdova, quien cuestionó no tanto la temática, sino la forma en cómo se ha sorprendido y engañado a la población.

“Siempre debemos felicitar que alguien pueda interesarse en el desarrollo de la provincia de Islay. Pero las circunstancias en las que vivimos y lo que significa la presencia de institutos, oenegés y promotores, solamente han servido para sorprender y engañar a la población. Tratan de camuflar Tía María haciendo notar que aquí sí se está de acuerdo con tal o cual proyecto”.

“CON IPODES REVENTÓ EL CHUPO”

El ingeniero Miranda señaló que conversó con el coordinador de Ipodes, Bicher Gutiérrez y éste le aseguró que Southern no tenía nada ver en este evento. No obstante, dado el día, se supo la verdad de lo que dudaba.

“Ya estamos cansados y entiendo ya ha reventado el chupo con lo de Ipodes. Es que ellos en ningún momento manifestaron que iba a haber participación de Southern; es más, yo hablé con el representante de Ipodes (Bicher Gutiérrez) y me dijo que la empresa minera no tenía nada que ver. Pero cuando se ha dado el evento, ha sido otro engaño, otra mentira y eso es lo incómodo (…) Es querer utilizar inclusive a los medios de comunicación, involucrando al centro federado. Claro, si alguien viene a promover el desarrollo, obviamente uno busca apoyar, pero si detrás de esto está alguien que dice que ‘si no hay minería no hay desarrollo’, entonces eso es riesgoso y genera conflictos al interior de la propia prensa”.

DEUDA SOCIAL Y AMBIENTAL DE SOUTHERN

De otro lado, Miranda Córdova trajo a colación la deuda social y ambiental que la empresa tiene con la provincia de Islay por la contaminación que en su momento produjo la fundición de Ilo y que afectó también al valle de Tambo, cuestionando el manejo que la empresa pretende dar en diversos aspectos en la actualidad.

“Ojo, la empresa minera tiene una deuda desde la década del sesenta cuando el gobierno decretó que nos correspondía una indemnización por los humos de la fundición que solo le dieron al puerto de Ilo, mas no al valle de Tambo. Desde esa época, en la que eran otros dueños, tienen una responsabilidad no solo social, sino ambiental que es lo principal. Entonces, si se hace una secuencia de lo que se ha dado para que pueda ingresar el proyecto, nos encontramos con delito en la presentación falsa del estudio de impacto ambiental inicial, aprobación fraudulenta por funcionarios corruptos. Todo conlleva a que nadie les crea. No les creo nada, ni a ellos ni al gobierno y no se les va a creer en la segunda presentación; por qué, porque los mismos que cometieron el delito por algo falso, son los mismos que aprobaron la modificatoria. Lo que deberían hacer, desde mi juicio, es primero, reconocer sus culpas, cambiar, no solo la estrategia, sino todo su aspecto y bajar al llano y decir cómo vamos a empezar este proyecto. En buena hora si se reconvierten en otra empresa y forman un nuevo proyecto, porque así como van jamás va a ser un proyecto benévolo para la provincia de Islay”.

NO SE HIZO SEGUIMIENTO AL CASO

Por ello, profundizó en su análisis que lamentablemente la clase dirigencial de la provincia de Islay en su momento no hizo el seguimiento a ese caso. Sostuvo que hay que retomar el tema.

“En ese tiempo las autoridades y dirigentes no le hicieron el seguimiento a este tema de la contaminación y eso está documentado con decretos en donde se indica que al valle de Tambo se le debe cuantificar y valorizar ese daño y esa es una deuda pendiente. Sí lo hicieron en Ilo y dieron trabajo a gente de Punta de Bombón, por eso es que el silencio fue compartido. Ellos no lo han reconocido porque nosotros no hemos continuado con eso. Solo fue el ingeniero Guillén (Carlos Guillén Carrera) que continuó y acabó en una muerte más que sospechosa y después ya nadie quiso hablar. Pero hay que retomarlo, no con el afán de venganza ni odio, sino con el afán de que se reconozca y se resarza. Mientras no lo hagan, no se les puede creer”

ESPACIOS DE DEBATE

Anotó que quienes se oponen al proyecto minero y la población en general, tienen que ser más conscientes del tema en sí, generando y buscando espacios de debate sea para aprobar o rechazar un proyecto.

“Aquellos que están en contra de la mina, como que comparan y dicen que es lo mismo el proceso de la fundición que se da en Ilo, con el de la lixiviación (de Tía María) No hay punto de comparación. Tenemos que ser claros y transparentes, porque ‘no todos te van a seguir porque no, no, y punto’. Tenemos que ser más conscientes en eso. El problema es que Tía María no genera ese tipo de debate, sino todo lo contrario, lo nubla y lo entorpece y en lugar de debatir sobre las situaciones reales, terminamos peleando (…) La idea no es pelear siempre, la idea es encontrar un punto medio en el que todo el mundo salga beneficiado y podamos aceptar o rechazar un proyecto”.

En ese sentido dijo que para debatir se requiere conocer de los temas, y esa responsabilidad no solo es de la población, sino también de sus dirigentes y autoridades.

“Tenemos que aprender como pobladores a debatir las ideas y es un ejercicio que no hemos practicado. Siempre que escuchamos una idea que no es adecuada, nos nublamos y en vez de escucharla, atacamos y desaparecemos. Y cómo se hace ese debate, conociendo las ideas, los temas y esa no es solo responsabilidad de la población, sino, de sus autoridades y dirigentes que no han generado los espacios durante más de diez años que estamos en este asunto. Hay cosas que se repiten de memoria y son absurdas”

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