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El transporte urbano, es un servicio público que prestan las empresas privadas que tienen una organización mercantil, pero que se rige por la normatividad legal del gobierno central o de las municipalidades provinciales.

El Estado y las municipalidades velan por el usuario que es se beneficia por el servicio, pero los transportistas que son los actores de la calidad del servicio reciben el pasaje como compensación por la fuerte inversión realizada.

El transporte urbano, requiere de unidades óptimas para el servicio público, esta es la oferta para el usuario, pero para lograr esta óptima prestación debemos analizar que en Ilo y el país la flota de vehículos es muy antigua y no prestan la calidad del servicio, en los talleres están los carros abandonados.

Hace 18 años el servicio lo realizaban los comités organizados sin personería jurídica en base a asociaciones de particulares que ponían sus carros en una ruta que la municipalidad regulaba.

Sin un plan organizado, la tarifa la regulaba la municipalidad o el Estado, el transporte paraba por mejoras del pasaje y tarifas. El Gobierno hace 16 años da una Ley que obliga a los comités o asociaciones a organizarse en sociedades mercantiles, pero los vehículos no son transferidos a las empresas como debería de ser y se forman empresas comerciales que son de servicio y no de producción que son empresas cascaron de un servicio público.

A este se suma la liberación de mercado donde por Fujimori y abre las puertas sin ningún control a la libre importación. Hoy en día nos encontramos con el problema de la súper oferta del servicio, con vehículos viejos y maltratados que fueron desechos de otros países, en especial de Japón, se compraron a precios muy altos y sin respaldo de mantenimiento, la mayoría ya cambiaron de motor.

Ahora resulta que el gran problema vehicular es económico más no técnico, y no puede ser solucionado si es que el Estado no asume la obligación de apoyar la renovación de la flota vehicular, y las municipalidades no quieren afrontar el problema político social de eliminar los micros viejos, a los transportistas nadie les quiere dar crédito para renovar flota por que no son productivos.

El problema básico del transporte es la flota y no la revisión técnica, ni los nuevos reglamentos, y si le sumamos el problema social de la persona dueña del vehículo tendremos una visión completa que no observan las normas ni los reglamento en materia del servicio urbano.

Estamos en un sistema anticuado y agravado por la crisis del llamado cobrador que junto con el conductor son los actores que ofrecen el servicio público.

Son patéticos los casos de esposos que hacen de conductores y cobradores que superviven de este sistema tan antiguo que si lo comparamos con los sistemas de transporte argentino o chileno para citar solo dos ejemplos nos daría vergüenza.

No se puede cambiar el sistema de una vez, porque la desocupación será masiva y crearía un problema social y político. Ni el Estado ni la municipalidad optan por medidas de regulación, para cubrir los costos de operación del vehículo que se necesita más de 50% de los que obtienen estos casos incluyen para al chofer, cobrador, compra de combustible, llantas, gastos de administración, prestamos, la depreciación vehicular y otros, el propietario recibe una utilidad diaria que no cubre sus necesidades de su hogar y no le permite hacerse de un fondo para renovación vehicular.

¿Por qué el gobierno utiliza al transporte público que son empresas privadas, para dar pasajes gratis (policías) que hoy ganan casi tres mil soles, medio pasaje (universidades y tecnológicos), pasajes gratis a los bomberos y medio pasaje a escolares?

Los transportistas le regalan al Estado un pasaje subsidiado que les ocasiona pérdidas, calculamos que ha perdido miles de millones de soles. ¿Por qué el Estado no lo hace con el transporte Interprovincial o con las líneas comerciales de aviación? porque saben que no le aceptarán y que le da el Estado al sufrido transportista urbano, nada.

Porque no da una Ley por un año y declara la libre importación exonerada de todos los impuestos para la renovación del parque automotor urbano e interurbano en compensación de estar subsidiando millones de pasajes sin ningún beneficio, los beneficiaos son el Estado, las universidades que venden el carnet universitario, llenándose los bolsillos, o sea el transporte trabaja para las universidades que sin aportar en nada las empresas de transporte urbano cobran por un servicio que no dan y los millones de escolares y policías a nivel nacional.

Esta realidad es tan dura que no se arregla con revisiones técnicas, ni nuevos reglamentos, ni buenas rutas, sino se da una situación social y económica que cambie lo actual que es agotadora de energía y de capacidad económica. Los transportistas, el chofer y los cobradores envejecen y el servicio seguirá pésimo porque la calidad de la unidad solo consume y no produce beneficio alguno.

No hablemos pues de una nueva flota porque sería ilusión, que los transportistas puedan cambiar unidades, suba Ud. A una unidad y se dará cuenta de que el mercado sufre de súper oferta y de pocos clientes y peor aún en horas VALLE (horas que no hay pasajeros).

El usuario solo cuida el costo y no la calidad del servicio, es una contradicción pues no habrá un mejor servicio si no se da un cambio en la estructura del servicio, fijando que sea la empresa la propietaria de los vehículos, que el gobierno elimine el impuesto selectivo al consumo que se aplica el combustible, normando la regulación del servicio por turnos, la exoneración de los impuestos a la importación de vehículos para el transporte urbano.

Así mismo para los repuestos, y que los bancos den préstamo a largo plazo a las empresas con intereses especiales. Todo esto podría ser para una posible renovación del Parque Automotor.

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