Hay comportamientos de personas, que cuando tienen la oportunidad de representar a un pueblo, que los eligió mediante voto popular pensando que estos eran humildes, honestos, sinceros y agradecidos estos se transforman o mejor dicho sacan a relucir sus verdaderas intenciones nada correctas e ilegales, una vez que están bien sentados en su curul, gozando y disfrutando personalmente de su “poder” político y económico, pensando que estos serán eternos.

Estos  individuos debido a su personalidad son capaces de anteponer prácticamente todo, con el único propósito  de poseer poder político y riquezas, la familia, amistades, colegas, entorno social y el propio pueblo de su región que votó por él, quedan en un segundo plano, es decir, todas las personas que no sirvan a sus intereses son rechazados o por decirlo suavemente, son menospreciado sistemáticamente.

ACTITUD CONGRESAL REITERATIVA QUE LO INVOLUCRA EN CORRUPCIÓN

Esta conducta y actitud repetitiva, negativa y constante no deja de sorprender a toda una región, por lo mismo progresivamente se abre una brecha y se manifiesta un rechazo al oportunista político que  pone toda su pasión en poseer lo que antes nunca tuvo y beneficiarse de los recursos del estado sin mostrar vergüenza alguna y traicionar la confianza del pueblo moqueguano que esperó de él, una representatividad en el parlamento que defienda los intereses en beneficio de todos los peruanos especialmente de la región que lo eligió.

CUANDO EL AMOR AL DINERO SE ANTEPONE A LA VERGÜENZA

Este anormal comportamiento que se aparta de lo que podríamos llamar normal, regular y legal, se encuentran relacionadas muchas veces con la necesidad desmedida y enfermiza de tener como prioridad el reconocimiento social a través del éxito profesional, en la política, en los negocios, etc estos hechos se dan especialmente en las sociedades que viven de la apariencia y es un fenómeno, donde el culto al triunfo representado por el poder político, riqueza  y otros éxitos vinculados al poder son para ellos una especie de droga que los embriaga especialmente a este tipo de tipologías psicológicas, que llegan al extremo de perder no solo a verdaderos amigos, sino también a sus propias familias y principalmente la confianza popular.

VERGONZOSO E ILEGAL, COBRÓ SIN TRABAJAR

Este sería el caso del congresista fujimorista moqueguano, Mario Fidel Mantilla Medina, que una vez más nos llena de vergüenza a toda la región Moquegua, a la cual la mal representa.

El escándalo en el que se encuentra involucrado conjuntamente con 5 parlamentarios más, salió a la luz por el reportaje periodístico contundente difundido por el programa televisivo cuarto poder que denunció que dichos congresistas cobraron sus respectivos gastos de representación que deberían hacerlo visitando y haciendo acto de presencia en las ciudades donde salieron elegidos, pero lo sorprendente que esas misma fechas se encontraban fuera del país, es decir en el extranjero cumpliendo actividades oficiales con gastos y viáticos también pagados por el estado.

DINERO SE IMPONE Y ANTEPONE ANTE VERGÜENZA DE FAMILIARES

Cuando los hechos y la verdad son totalmente evidentes, no hay mejor defensa que decir la verdad y asumir su responsabilidad, pidiendo disculpas y perdón al pueblo que defraudó con su accionar irregular y devolver lo ilegalmente cobrado.

Pero cuando ya un político es terco y sin vergüenza, no interesándole que sus familiares agachen la cabeza y tengan que aguantar los comentarios y reproches que le hacen sus amigos, conocidos y personas ajenas, que con todo derecho le gritan EL CONGRESISTA MANTILLA NO CAMBIA, SIGUE APROVECHÁNDOSE DEL DINERO DEL ESTADO, ES UN FUJIMORISTA CORRUPTO, etc., etc ¿cómo quedan ellos?  ¿Vale todo eso, los 2,800 soles que cobro ilegalmente por una representación que nunca realizó?

MIENTRAS MÁS SE DEFIENDE, LE SALEN MÁS MENTIRAS

Lo peor de todo es que en entrevistas a diferentes medios de comunicación, insiste en justificarse, en una de ellas indica que el aceleró los informes de representación y lo realizó en solo 2 días, pero no en los 5 días, para poder viajar al país de Suiza, a un reportero le manifestó que los 2,800 soles que cobró los entregó en víveres a diferentes comedores populares y otras instituciones de su región que lo necesitan, cuando eso es totalmente falso, ya que los comedores e instituciones públicas consultadas indicaron que el congresista Mantilla nunca les dio ni un vaso de agua de su dinero y que tiene la mano más dura que su cabeza, teniendo claro también que los dineros cobrados en el congreso deberían ser para gastos de representación y no para donaciones, que eso los podría realizar con su propio peculio.

SU SILENCIO DEBE SER SU MEJOR DEFENSA

Todos estos hechos y accionar del legislador Mario Mantilla, no hacen otra cosa que indignar cada vez más a la población moqueguana que se avergüenza de tener un representante que es parte de una organización mafiosa y corrupta como es Fuerza Popular, que solo les interesa seguir lucrando a como dé lugar de los recursos del estado, esta vez del congreso de la república. SU SILENCIO DEBE SER SU MEJOR DEFENSA.

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